El pasado domingo 28 de diciembre, casi mil niños y niñas de Tarancón vivieron un momento inolvidable al entregar en persona sus cartas a Sus Majestades los Reyes Magos. El Auditorio Municipal se transformó en un escenario de ensueño, donde la ilusión y la alegría se apoderaron de cada rincón.
El alcalde, José Manuel López Carrizo, acompañado de otras autoridades locales, dio la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar, agradeciendo su visita y el cariño constante hacia la ciudad. «Es un orgullo ver cómo cada año nuestros niños y niñas viven con tanta ilusión este momento tan especial», destacó el regidor.

La jornada estuvo marcada por la música en directo, con canciones que acompañaron la llegada de los Reyes, y espectaculares actuaciones de acrobacias que sorprendieron a todos los asistentes. Pequeños y mayores disfrutaron de un ambiente festivo lleno de sonrisas y aplausos mientras los niños hacían entrega de sus cartas, en las que plasmaban sus deseos y sueños para estas fiestas.

El Auditorio Municipal se llenó de color y emoción gracias a la participación de las familias, que acompañaron a los más pequeños, y a la colaboración de voluntarios y colectivos locales. La Comisión de Festejos de Tarancón y el Grupo de Teatro Sesparke se encargaron de organizar la puesta en escena, que convirtió el recinto en una auténtica sastrería real, con decorados, luces y elementos que hicieron volar la imaginación de todos.

Desde el Ayuntamiento, se quiso agradecer especialmente la labor de Protección Civil, cuya presencia garantizó la seguridad y el correcto desarrollo del evento. Gracias a su trabajo y al de todos los voluntarios, la magia se vivió con cercanía y sin contratiempos, dejando a los niños la oportunidad de disfrutar de un encuentro memorable con Sus Majestades.

Una vez más, Tarancón se llenó de ilusión y alegría gracias a la visita de los Reyes Magos, dejando un recuerdo imborrable en todos los niños y niñas que sueñan con ver sus deseos cumplidos estas fiestas. La ciudad despide así un año más con la certeza de que la magia y la tradición continúan más vivas que nunca.



