Después del turrón, llega el sudor: repunte de inscripciones en los gimnasios de Cuenca

El boom del gym: cuando acaba el año y cuando acaba el verano

Los excesos de comidas y dulces navideños pasan factura más que a la figura a la conciencia. Los gimnasios de Cuenca son el mejor escondite para volcar la frustración de tantas dietas imposibles y los kilos de más en la Navidad; pero también, por supuesto, un rincón saludable donde cuidarse todo el año en caso de tener constancia. La trabajadora del gimnasio Sparta sport center, en pleno centro de Cuenca, con filial en el Centro Comercial El Mirador, contó a El Digital de Cuenca que enero, junto con septiembre, siempre son meses pico a la hora de apuntarse al gimnasio.

«Bueno, la gente siempre se siente un poco mal, entre comillas, de comer tanta cosa con las comidas, los polvorones, y los dulces, y luego es verdad que el gimnasio nos hace sentirnos mejor», reveló Noelia Tinajero. Sin embargo, apuntó en dos direcciones, antes y después de la Navidad: «Lo que más notamos en esta época es que muchos se van con la familia o la mayoría de estudiantes se van al pueblo y hay bastante bajón, yo creo que la conciencia les viene ya en enero, con los propósitos de Año Nuevo».

En definitiva, se nota mucho el repunte tanto cuando acaba el verano como cuando acaba el año. «Nosotros aquí le decimos temporada alta, y muchos son estudiantes, sobre todo aquí en el centro». Lo cierto es que a partir de enero-febrero la vuelta a la rutina se impone y por eso suben las inscripciones de golpe, aunque luego se va normalizando todo: «El primer mes es el boom, después quedamos los de siempre» (risas).

Noelia Tinajero/ Néstor Robaina

Todo el mundo se atreve a ponerse en una máquina o subirse a una cinta

Tinajero confesó la clave que se esconde detrás de tanto vaivén: «Lo más complicado del gimnasio es ser constante, porque un hábito no se coge en una semana, y lo que hace que venga la gente es que no sea por obligación, sino porque se sienten bien viniendo». De todos modos, el viento sopla a favor, pues hay una cultura muy extendida de ir al gimnasio y las conversaciones en torno a los temas healthy se han puesto bastante de moda. «Ayudan mucho las redes sociales porque se ha mostrado más el tema de ser sano y venir al gimnasio», contribuyó al argumento.

«Antes la gente siempre recurría al fútbol o al baloncesto, pero ahora todo el mundo se atreve a ponerse en una máquina o subirse en una cinta», añadió. Incluso personas mayores o que no se han subido nunca y van con miedo ven que lo hace todo el mundo y lo quieren probar. «Antes la gente se iba a dar un paseo por ahí, a dar una vuelta a la manzana, pero a veces con el frío no apetece y están aquí más recogidos, con música…».

Se ha convertido en una forma de desconectar que guarda un atractivo nada desdeñable. «Yo siempre digo que esto es como un psicólogo. Es un rato que tienes para ti y no estás pendiente de nadie, solo de ti y ya está. Y está muy bien, porque así también descargas, duermes mejor, comes mejor, te ayuda a todo», expuso desde la experiencia.

Sparta es una cadena de gimnasios nacional que permite el acceso en cualquier ciudad de España cuando se sale de vacaciones. Actualmente en el centro de Cuenca cuenta con más de 1.000 personas apuntadas. Su diseño es minimalista y abierto con cristaleras a la calle por una cuestión muy estudiada de estética y de querer trasladar una imagen saludable hacia el mundo exterior. «Todo está pensado», sonrió Elisa desde la primera de las siete plantas de un edificio singular en el arranque de Carretería.

Incluso el nombre, Sparta, quiere transmitir un mensaje de fuerza, «de que todos somos fuertes, que vamos a ponernos fuertes aquí». ¿Fácil o difícil?

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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