En plena España vaciada, donde la despoblación amenaza la supervivencia de servicios básicos, cada nuevo proyecto que apuesta por el medio rural se convierte en un gesto de resistencia. Municipios pequeños, con apenas unos cientos de habitantes, luchan por mantener su calidad de vida y evitar que el cierre de servicios esenciales acelere su desaparición. En este contexto, el emprendimiento rural se presenta como una herramienta clave para fijar población y garantizar derechos fundamentales.
Ese es el espíritu con el que Beatriz Bataller, licenciada en Farmacia, ha decidido abrir una nueva farmacia en Enguídanos, un municipio de la provincia de Cuenca con menos de 300 habitantes. Su proyecto no solo cubre una necesidad sanitaria básica, sino que se ha convertido en un verdadero punto de encuentro para los vecinos, especialmente para una población mayor que depende diariamente del acceso cercano a medicamentos y al asesoramiento farmacéutico.
La iniciativa ha contado con el respaldo del proyecto Invierte en Cuenca, impulsado por la Confederación de Empresarios de Cuenca, cuyo objetivo es apoyar a pequeños empresarios y autónomos en sus primeros pasos. En este marco, el técnico de la Oficina de Atención al Inversor, Julián Sorando, ha visitado a la emprendedora para poner a su disposición el asesoramiento técnico necesario para consolidar este negocio, destacando además el importante valor social que supone la existencia de una farmacia en un entorno rural como Enguídanos.

Un local municipal
El compromiso institucional también ha sido clave para hacer realidad este proyecto. El Ayuntamiento de Enguídanos ha cedido gratuitamente un local municipal para garantizar la viabilidad del establecimiento y ha rehabilitado una vivienda pública que permitirá a Beatriz residir en el municipio con un alquiler asequible. Esta medida favorece la estabilidad del servicio, evita desplazamientos y fomenta el arraigo de profesionales en el territorio, un factor decisivo para luchar contra la despoblación.
Además, la farmacia extiende su cobertura al núcleo vecino de Paracuellos de la Vega, donde presta servicio a través de un botiquín farmacéutico. Ambas localidades cuentan con menos de 500 habitantes y presentan un alto riesgo de despoblación, por lo que el acceso continuo y cercano a la atención farmacéutica resulta esencial.
Excelente acogida
Beatriz Bataller destaca la excelente acogida que ha tenido la farmacia desde su apertura, subrayando la cercanía y el agradecimiento de los vecinos. Más allá de la dispensación de medicamentos, su objetivo es ofrecer un espacio de confianza donde los habitantes puedan recibir asesoramiento y atención personalizada.
La farmacia de Enguídanos se erige así como un símbolo de emprendimiento rural, demostrando que apostar por los pueblos pequeños no solo es posible, sino también imprescindible para el futuro del territorio.