Cada 17 de enero, Santa María de los Llanos adelanta el calendario festivo mientras en otros lugares del país «hasta San Antón, Pascuas son». Vecinos, peñas y visitantes se reúnen para disfrutar del primer carnaval del año en la región, donde las carrozas y disfraces parodian desde líderes internacionales hasta acontecimientos locales, combinando humor, tradición y creatividad artesanal.
Santa María de los Llanos, donde el carnaval despierta antes que en ningún otro lugar
El sonido de la música, el color de los disfraces y la ironía de las carrozas toman cada 17 de enero las calles de Santa María de los Llanos. Mientras en otros puntos del país todavía se sigue el dicho popular de «hasta San Antón, Pascuas son», este municipio de la Mancha conquense se adelanta al calendario festivo y celebra el primer carnaval del año en Castilla-La Mancha, coincidiendo con la festividad de San Antón, patrón de los animales.
Una celebración singular que une lo religioso y lo popular, la tradición y la crítica social, y que desde diciembre de 2023 cuenta con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Regional por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha.

El alcalde de la localidad, Ovidio González González, explica a El Digital de Cuenca que los preparativos para esta nueva edición «ya están muy avanzados» y que la organización corre a cargo de la Asociación Cultural, responsable también de las fiestas de San Antón. «El fin de semana anterior ya se vive ambiente de carnaval, con actos musicales, gastronómicos y concursos de disfraces. Todo sirve de previo al día grande, el 17 de enero, cuando se celebra el desfile de carrozas», señala.
Un carnaval diferente, hecho en casa
La gran peculiaridad del carnaval de Santa María de los Llanos reside en su forma de entender la fiesta. Aquí no predominan las grandes carrozas ni los desfiles espectaculares, sino el trabajo artesanal y colectivo. «La gente se organiza por cuadrillas, hace los disfraces en sus propias casas y participa de forma muy activa. La temática es siempre irónica y crítica, basada en hechos del pueblo, de la región, de España o incluso del mundo», explica el alcalde.

Una tradición que se remonta a los primeros años de la década de 1950, cuando en España los carnavales estaban prohibidos. «Nuestros mayores comenzaron a disfrazarse aprovechando la festividad de San Antón y así se fue manteniendo el carnaval hasta hoy», recuerda González.
La sátira y la actualidad, protagonistas del desfile
La sátira y la actualidad son señas de identidad del carnaval de Santa María de los Llanos. A lo largo de los años, el desfile ha servido para parodiar a personajes y acontecimientos de gran repercusión mediática, tanto nacionales como internacionales. Entre los más recordados figuran las carrozas dedicadas a Carles Puigdemont, la caída del rey Juan Carlos durante la cacería de elefantes, las monjas de Belorado o las populares Barbie Girls, siempre desde el humor y la crítica.
Tal y como señala el alcalde, Ovidio González, una de las claves de la fiesta es la sorpresa: «Nunca se sabe hasta que no se ve el desfile qué personajes van a salir o a quién se va a parodiar en las carrozas».
En ediciones recientes, la actualidad internacional también ha tenido su reflejo. El pasado año, el desfile incluyó referencias al presidente estadounidense Donald Trump, así como a los mineros chilenos atrapados en la mina, un episodio que tuvo un gran impacto mediático y que también fue recreado con ingenio por las cuadrillas del municipio.

Una fiesta que multiplica la vida del pueblo
Cada año, la celebración duplica la población del municipio. Vecinos de pueblos cercanos y numerosos samaritanos que residen en otras ciudades regresan esos días para compartir la fiesta.
Antonio López, miembro de una de las peñas participantes, destaca el esfuerzo colectivo: «Empezamos a preparar los disfraces muchos meses antes. Es trabajo, pero también convivencia. Al final, cuando ves las calles llenas de gente, merece la pena».
Para Miriam Salido, vecina del municipio, el carnaval es una cita marcada en rojo en el calendario: «Es el día más especial del año. Nos juntamos todos, reímos, nos disfrazamos y nos sentimos muy orgullosos de nuestro pueblo. El ambiente es increíble y quien viene una vez, siempre quiere volver».

Reconocimiento y orgullo colectivo
La declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional ha supuesto un respaldo importante para Santa María de los Llanos. «Es un reconocimiento al trabajo de generaciones enteras que han mantenido viva esta tradición. También ayuda a que venga más gente y a dar a conocer el pueblo», afirma el alcalde.
El día 17 de enero, declarado fiesta local, la jornada culminará tras el desfile con baile popular y una degustación de chocolate caliente y dulces típicos, como las yuecas y los caballos de San Antón, ofrecida por la Asociación Cultural.
González aprovecha la ocasión para invitar a vecinos y visitantes: «Quien venga a Santa María de los Llanos se va a encontrar un carnaval distinto, muy auténtico, alejado de los desfiles habituales. Aquí el carnaval se vive con alma».
Un pueblo pequeño, una tradición grande y un carnaval que, año tras año, demuestra que en Santa María de los Llanos la fiesta no espera al calendario: se adelanta y se vive en comunidad.