Tras meses de intensas labores, un puente histórico que ha sobrevivido siglos de historia ha sido restaurado, reforzando su estructura, recuperando su sillería original y abriéndolo al uso peatonal y turístico.
El Ayuntamiento de Fuentenava de Jábaga ha finalizado la restauración del Puente del Canto, conocido tradicionalmente como el “Puente Romano”, aunque informes técnicos sitúan su construcción en la fase medieval. La intervención responde a la preocupación del municipio por preservar su patrimonio monumental y garantizar la seguridad de vecinos y visitantes.
Según el alcalde, José Luis Chamón, el puente tiene un gran valor histórico y simbólico: “Históricamente era el puente que unía Jábaga con Cuenca» explica a El Digital de Cuenca.
En este sentido, la relevancia histórica del puente queda reflejada incluso en documentos antiguos. En un acta municipal de 1866 sobre el arreglo de calzadas, se indica que las principales vías de comunicación del término de Jábaga incluían el camino real que venía de Madrid y desembocaba en Cuenca, el cual pasaba junto a este puente. “El camino de las Casillas era otra ruta, pero el que conectaba directamente con Cuenca salía justo al lado de la ermita de San Roque, pasando por el puente”, ha detallado el alcalde. Esto confirma que la infraestructura no solo tenía un valor arquitectónico, sino que formaba parte de las comunicaciones y del comercio histórico de la región, consolidándose como un punto estratégico dentro de la red de caminos del siglo XIX.

El puente detalla el alcalde de la localidad que fue construido con sillería y sillarejo además está compuesto por un solo ojo vano. Su necesidad parte de que había sido «muy descuidado» y presentaba una «exudación» visible en la bóveda y «deterioro» de la sillería. Prácticamente su estado lo define como «calamitoso».

Si bien, resalta que aunque hace años se hizo una restauración fue superficial, sin criterios técnicos ni respeto por la morfología original.

Cronología de la intervención
El expediente se inició en 2023, con estudios previos de control arqueológico y recopilación de informes obligatorios de la Consejería de Educación y Cultura, Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha y Confederación Hidrográfica del Júcar. Según el alcalde, la gestión fue “una lucha contrarreloj, porque había que tener la obra terminada antes de finalizar el año 2025″.

Las obras comenzaron entre febrero y marzo de 2025, y han finalizado recientemente en noviembre de este mismo año, quedando el proyecto completamente liquidado y abonado. Durante ese período se ejecutaron los trabajos de restauración según el proyecto técnico aprobado, cumpliendo todos los requisitos legales y patrimoniales.
El regidor ha explicado que la restauración del puente no solo buscaba conservar su valor histórico, sino también darle contenido dentro de un proyecto turístico y cultural. El puente forma parte del camino que históricamente conectaba Jábaga con Cuenca, ahora se integra en el Camino de los Caballeros de Santiago, aprobado en su día como parte del plan de dinamización turística del territorio de ADESIMAN. Esta ruta conecta Cuenca, Parada el Señorío del Pinar y Jábaga hasta Uclés, ofreciendo a vecinos y visitantes un recorrido cultural, patrimonial y natural que recorre lugares históricos de gran relevancia para la provincia.
Trabajos realizados
Las obras de restauración incluyeron la limpieza y consolidación de la bóveda, afectada por filtraciones de agua, así como la rehabilitación de la sillería y el sillarejo, utilizando piedra de Burgos para diferenciar claramente los elementos originales de los incorporados durante la intervención. Además, se realizaron análisis de los morteros originales, garantizando que la apariencia y la estructura histórica del puente se mantuvieran fieles a su diseño original, preservando así su valor patrimonial y su autenticidad histórica.
El proyecto, contó con un presupuesto de 50.000 euros aportados por la Diputación Provincial.
El alcalde explica que “todo lo que no se cuida, tarde o temprano termina en el más absoluto olvido». Con la intervención, siempre que no pasen vehículos pesados, Chamón confía en que «el puente pueda durar otros 80 años”.
Valor patrimonial y futuro turístico
Además del valor histórico, el puente forma parte del Camino de los Caballeros de Santiago, recuperando el trazado que conectaba Jábaga con Cuenca. La intervención se enmarca dentro de un proyecto turístico y cultural, que incluye la mejora del camino, integración con la concentración parcelaria de Montevado y creación de paradas para peatones y ciclistas. “Ahora el puente está abierto al paso peatonal y ciclista. Los vehículos pesados no podrán cruzarlo, preservando así la estructura histórica”, señaló el alcalde.
Junto con el Puente del Canto, el Ayuntamiento prevé intervenir otros puentes necesarios para el tránsito agrícola, garantizando la seguridad y la conservación del patrimonio local. “Hoy no solo restauramos iglesias, sino que también trabajamos en los puentes. Una vez restaurados, hay que cuidarlos para que se mantengan en buen estado. Quien olvida el pasado renuncia al presente”, concluyó José Luis