El traslado del Hospital Virgen de la Luz al nuevo Hospital Universitario de Cuenca (HUCU) ha sido una de las operaciones sanitarias más complejas jamás afrontadas en la provincia. Un proceso planificado al milímetro, desarrollado por fases y ejecutado sin interrupción de la actividad asistencial, que ha culminado en el día de ayer con la apertura del servicio de Urgencias y los ingresos hospitalarios, poniendo punto final a más de cuatro meses de trabajo continuo.
El inicio del proceso: 29 de julio
El calendario del traslado comenzó oficialmente el 29 de julio, fecha en la que se realizó la primera resonancia magnética en el nuevo hospital. A partir de ese momento se puso en marcha un proceso progresivo de activación de servicios diagnósticos, consultas externas y áreas asistenciales, con el objetivo de garantizar la seguridad de pacientes y profesionales en cada paso.

Desde el inicio, el planteamiento fue claro: no se trataba solo de inaugurar un edificio, sino de trasladar un hospital completo, con su tecnología, sus circuitos clínicos y su capital humano, manteniendo la calidad asistencial en todo momento.
Un traslado por fases, paciente a paciente
Durante los meses siguientes, el traslado se realizó de forma escalonada y cuidadosamente coordinada, activando servicios conforme estaban plenamente operativos en el nuevo centro. Cada fase fue evaluada y ajustada para minimizar riesgos y garantizar que ningún paciente quedara desatendido.
Este modelo por fases permitió que el Virgen de la Luz continuara funcionando mientras el HUCU iba asumiendo progresivamente la actividad, en un ejercicio de planificación que ha sido valorado internamente como ejemplar.

El día clave: Urgencias e ingresos hospitalarios
La operación alcanzó su momento decisivo ayer, con la apertura del servicio de Urgencias a las 08:00 horas y el inicio de los ingresos hospitalarios en el nuevo centro. Con ello, el Hospital Universitario de Cuenca pasó a prestar toda su actividad asistencial, culminando definitivamente el traslado.
La jornada dejó además una imagen simbólica: los dos primeros ingresos en el nuevo hospital fueron dos nacimientos, nuevos conquenses que ya han venido al mundo en el HUCU, coincidiendo además con que uno de los últimos ingresos atendidos en el Virgen de la Luz también fue un parto.

“Hemos trasladado un hospital en 138 días”
El vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, resumió la magnitud del proceso con una frase clara:
“Hemos trasladado un hospital en 138 días, poniendo el corazón y la cabeza”.
Un periodo en el que, según subrayó, se ha culminado uno de los mayores compromisos del Gobierno regional con Cuenca: dotar a la provincia de un Hospital Universitario que siente las bases de la excelencia sanitaria

El factor clave: una coordinación sobresaliente
Si algo ha marcado este traslado ha sido la coordinación sobresaliente entre todos los niveles implicados. Más de cien profesionales han trabajado específicamente en el dispositivo de traslado, con equipos de enfermería, técnicos y personal especializado organizando cada movimiento.
Diez ambulancias, en caravanas perfectamente sincronizadas, han permitido el traslado seguro y ordenado de los pacientes, en un operativo diseñado durante años y ejecutado con precisión, como destacó la Gerencia del Área Integrada de Cuenca

El cierre de una etapa y el inicio de otra
Con este último paso, el histórico Hospital Virgen de la Luz, tras 60 años de servicio, deja de prestar atención sanitaria, dando paso a una nueva etapa marcada por un centro moderno, universitario y reforzado con la incorporación de 400 nuevos profesionales.
El traslado no solo ha sido un éxito logístico, sino también un ejemplo de planificación sanitaria, donde la profesionalidad, el compromiso y el trabajo en equipo han sido determinantes para culminar, sin sobresaltos, una operación de enorme complejidad que ya forma parte de la historia sanitaria de Cuenca.

Un hospital a la vanguardia para mejorar la Sanidad conquense
Los números explican por qué el HUCU está llamado a redefinir la asistencia en Cuenca: el complejo suma más de 114.000 metros cuadrados construidos, de los cuales 74.800 m² se destinan a uso hospitalario.
En camas, el salto es igual de elocuente: 508 plazas de hospitalización, frente a las 363 del centro anterior, y con un diseño que prioriza la intimidad: el 75% de las habitaciones puede funcionar como individual.

Para el día a día —el que no sale en las fotos de inauguración— hay un detalle que cuenta: el hospital dispone de 1.000 plazas de aparcamiento gratuito, una de esas mejoras que, sin ser clínica, impacta directamente en pacientes y familias. A mejorar, la comunicación con el transporte público con el centro de la ciudad.

Urgencias con más músculo: absorber picos, ordenar circuitos
La puerta de entrada a un hospital suele ser Urgencias, y ahí el HUCU presume de capacidad. Según cifras publicadas sobre el nuevo centro, el área dispone de:
- 12 boxes de atención inmediata
- 8 puestos de tratamientos rápidos
- 16 boxes de observación de adultos
- 6 boxes de Urgencias pediátricas
- 2 boxes de RCP
Más espacio no es solo una cuestión de comodidad: permite separar flujos, organizar tiempos y responder mejor cuando la demanda aprieta.

Quirófanos y UCI: más capacidad para la complejidad
Si hay un termómetro de la potencia de un hospital, es su bloque quirúrgico. El HUCU está diseñado con 16 quirófanos, un salto frente a los 10 del Virgen de la Luz, para reforzar tanto la cirugía programada como la urgente.
En cuidados críticos, el centro cuenta con 18 camas de UCI, un recurso clave para una provincia donde los traslados a otros hospitales han sido, históricamente, parte del paisaje sanitario.

Radioterapia, Medicina Nuclear y hemodinámica: menos derivaciones, más atención “en casa”
Uno de los cambios más esperados se resume en una palabra: servicios. El hospital incorpora equipamientos que elevan la cartera asistencial local, especialmente para pacientes oncológicos y cardiacos.
En Oncología Radioterápica, la Junta informó de la instalación de tecnología de última generación para el tratamiento de pacientes oncológicos, con una unidad que incluye TC de planificación y la infraestructura necesaria para el despliegue completo del servicio.
En Medicina Nuclear, el HUCU ha puesto en marcha un servicio equipado con PET-CT digital y gammacámara SPECT-CT de altas prestaciones. La propia Consejería detalló la dotación tecnológica, mientras CMM recogía previsiones de actividad anual de miles de estudios, lo que anticipa un impacto directo sobre listas de espera y desplazamientos a otras provincias.
Y, en el ámbito cardiovascular, distintas informaciones sobre el equipamiento del nuevo hospital incluyen la sala de Hemodinámica Cardiaca, otra pieza que apunta a una asistencia más resolutiva en patología tiempo-dependiente.

Una inversión “de década”: infraestructura, tecnología y plantilla
El HUCU es también un proyecto de inversión pública a gran escala. El esfuerzo económico está por encima de los 200 millones de euros y destaca el refuerzo de más de 400 profesionales para sostener el nuevo modelo asistencial.

Un cambio de época para la sanidad conquense
La apertura total del nuevo Hospital Universitario de Cuenca no es un simple traslado de camas: es un cambio de etapa. Con más superficie, más capacidad, un diseño centrado en circuitos y confort, y servicios de alta tecnología que acercan diagnósticos y tratamientos complejos, el HUCU se presenta como el nuevo “centro de gravedad” sanitario de la provincia.
