Números pares o impares, fechas de cumpleaños, tradiciones familiares o incluso vaticinios de brujos del extrarradio. Es el caso de la Administración nº9 de Hermanos Becerril, 5. Su dueña, María José Segura, contó a El Digital de Cuenca que vino un grupo muy numeroso de Valencia a propósito, preguntando por un décimo que había vaticinado un brujo de la Comunidad Autónoma vecina que iba a tocar aquí.
Quizá no sea la razón más estrambótica que se oiga estos días por los establecimientos de Loterías y Apuestas del Estado, porque una de las clientas de la Administración nº1 en la Avenida de Castilla-La Mancha, 4, pedía el número que había visto en sueños una amiga suya. «Nosotros pedimos que acabe en 2, yo con los impares no puedo», añadían desde la cola. La propia lotera Ana Ruiz resolvía el acertijjo: «¡Si es que puede ser cualquier cosa de la vida!» (risas). «Mi madre siempre ha echado los cumpleaños de mis hermanos», apostillaba otro cliente.



Lo que sí se ha remarcado en el establecimiento es la petición de compra de los números que acaban en 13, aunque este año también se han solicitado las terminaciones en 25 con motivo del año en curso. «Son herencias», explicaba Ruiz, en alusión a los números que se repiten todas las navidades sin variación. «Deme uno del uno», sonó como un trabalenguas. «¿Compra usted mucha Lotería?». «De vez en cuando, siempre cae algo, ja, ja, ja».

Desde las dos últimas semanas de noviembre ya se nota el trasiego de conquenses en la Administración que regenta Ruiz, que no quieren esperar a que se les eche el tiempo encima. Según previó, podrían llegar a vender hasta 200 números al día sin exagerar. «Y más si son de Asociaciones o de Ministerios, peñas, peluquerías…, junto a los números abonados que tenemos todo el año y que en Navidad nos traen más», explicó.
7 y 5, los favoritos
Los básicos para la Administración nº9 son el 7 y el 5, aunque según relató Pedro preguntan bastante por el 13. Incluso como resultado de alguna cábala como que las cifras entre sí sumen 20. «¿Usted qué número lleva?». «El 5, a ver si tengo suerte», exclamó uno de los clientes, recogiendo el deseo de todos los que se acercan a ese mostrador por la misma fecha.

De momento, no hay consenso en torno al origen de la superstición. «No se sabe, no tiene una explicación, porque el 7 es el que menos ha salido en Navidad, nosotros llevamos el 7 y no nos ha tocado», contestó María José Segura, quien apuntó que este año otro de los números que se ha vendido mucho es la fecha de la DANA. Lo cierto es que en su establecimiento no se desatascan desde antes del puente. Una Administración que lleva operativa desde el 1999 y que repartió dos quintos premios hace tan solo dos años.

«Estamos vendiendo más que el año pasado, a ver si se acaba todo», deseó Segura. Es así como desde el día 1 de julio en que colgaron el primer décimo se desató la venta de la Lotería, pues ya esa tarde empezaron a ofrecer el número de Navidad. En todo caso, confían en repartir algo de suerte el próximo 22 de diciembre, si no toda… «¡Este año va a caer el Gordo!», bromeaban, «y vais a tener que volver», ironizaron divirtiéndose con los periodistas.