La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras de Cuenca pide a la Consejería de Educación y a la Delegación provincial de Educación un mayor compromiso y una especial atención con los Centros de Educación Especial (CEE) de la provincia. Estos suelen ser los grandes olvidados del sistema, y precisamente por sus características, así como por el alumnado al que atienden, deben tener una especial consideración. Es cierto que la Administración tiene en cuenta la mayor parte de demandas y necesidades que se le realizan, pero también hay algunas cuestiones que no debemos olvidar.
En este sentido, el secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO Cuenca, Alfredo Guijarro, señala que en el CEE “Infanta Elena” de Cuenca, pese a que se cumple la ratio que marca la norma, “debería tenerse en cuenta una mejor dotación de cara al personal que lo atiende”. En concreto, este año cuenta con seis alumnos más que el curso pasado, pero no se ha ampliado la plantilla de personal, ni de Auxiliares Técnicos Educativos (ATE), ni profesorado de Pedagogía Terapéutica, ni de Audición y Lenguaje. Sumado a esto, cabe destacar que los recursos deben repartirse en diferentes turnos, lo cual dificulta aún más la gestión. Eso sí, la dirección del centro reconoce y agradece la rapidez a la hora de cubrir las sustituciones que se producen en el mismo.
En este punto, el sindicato señala que hay que tener en cuenta un “hándicap”, y es que las y los alumnos que acuden nuevos al citado centro tenían un profesional para ellos solos en sus centros de procedencia, pero al incorporarse al CEE “Infanta Elena” no se mantiene ese profesional. De hecho, ni siquiera cuentan con un ATE por aula, por lo que, en determinadas ocasiones, las y los docentes han de realizar funciones que no les corresponden.
El sindicato señala que la inclusión real en estos centros viene dada por las características, tanto del centro, como del alumnado que tiene en cada momento y las y los profesionales que los atienden. Esta inclusión realmente está en manos, únicamente, de quienes trabajan en estos centros, por lo que la aplicación de la norma no debe cumplir simplemente las condiciones mínimas, sino que, en algunos casos, la norma debe sobrepasar el número mínimo establecido en función de las dificultades, de las necesidades o de las particularidades del centro, alumno/a o realidad en cuestión.
Otra casuística particular del CEE “Infanta Elena” son las múltiples agresiones que sufre el profesorado. Ante esta situación, las y los docentes reclaman formación específica y gratuita sobre cómo atender estas conductas para poder prevenirlas. “En ocasiones, normalizamos lo que no es normal”, explica uno de los maestros del colegio.
Además de ello, otra desventaja con la que cuentan es la localización del CEE, ya que para realizar cualquier salida al entorno necesitan contratar servicio de transporte, lo cual tiene un elevado coste. Por ello, la Federación de Enseñanza de CCOO de Cuenca reclama “una dotación extra de presupuesto para poder cubrir estos gastos y que esta dificultad no merme realmente las posibilidades, ni deje en desventaja a este alumnado”.
El sindicato pide que se vuelva a considerar la posibilidad de comisiones de puesto específico para este tipo de centros, ya que, en la mayor parte de casos el personal que opta a estos puestos es por vocación para atender a este tipo de alumnado, por lo que sería importante que determinados puestos se cubran por comisiones de servicio, con perfiles muy concretos, para lo que sería mejor hacer una valoración previa para cubrirlos.
En definitiva, para CCOO tener en cuenta todas estas cuestiones es necesario para poner en valor este tipo de centros de educación especial, así como a las y los profesionales que trabajan en ellos y al colectivo al que atienden.
