Sucedió en plena salida del Estandarte: una anécdota nunca vista en El Vítor de Horcajo de Santiago

El símbolo de la fiesta tuvo que regresar a la sacristía por una borla mal colocada, un hecho inédito que sorprendió a vecinos y visitantes en pleno arranque de El Vítor, la procesión mariana más larga de la cristiandad en Horcajo de Santiago (Cuenca).

Horcajo de Santiago (Cuenca) vivió este sábado una de las ediciones más emocionantes de El Vítor, marcada por una escena inesperada: el Estandarte, recién salido de la iglesia de la Concepción, tuvo que volver atrás para corregir un detalle nunca antes visto. Lo que ocurrió después volvió a demostrar la fuerza y el fervor de una de las fiestas más singulares de la provincia.

Horcajo de Santiago (Cuenca) volvió a desbordarse de fe y emoción en la celebración de El Vítor, pero la edición de este año dejó una imagen inédita que sorprendió incluso a los horcajeños más veteranos: el Estandarte tuvo que regresar a la sacristía pocos minutos después de haber salido.
¿El motivo? Una borla mal colocada, un detalle mínimo pero cargado de simbolismo en uno de los actos más representativos de la fiesta. Un hecho que, según recuerdan los propios vecinos, no había ocurrido nunca.

La tarde comenzó con la iglesia parroquial de la Concepción abarrotada para el solemne rezo de la Salve, donde el tradicional movimiento en forma de olas volvió a estremecer a cientos de fieles. Lágrimas, exaltación, piedad y una devoción profunda envolvieron a los asistentes antes del inicio del acto central.

El Estandarte, donado este año por la familia Martínez Oliva, salió en primer lugar portado por César García Martínez, quien lo entregó al caballero de la Inmaculada 2024, José Manuel Arquero Avilés. A su lado marchaban los portadores de las borlas, Natalia Campos López y José Luis Roldán López.

Fue entonces cuando se produjo la sorpresa: se detectó que una de las borlas no estaba colocada correctamente. En un gesto insólito hasta la fecha, El Estandarte regresó a la sacristía para ajustar el ornamento. Minutos después, salió de nuevo entre aplausos y un fervor redoblado, acompañado del grito unánime y sentido: «¡Vítor a la Purísima Concepción, Vítor, Vítor!»

A partir de ahí, la tradición transcurrió como manda el rito: sin prisa y sin horario, el Estandarte recorrió las calles de Horcajo de Santiago durante toda la noche y buena parte del día 8 de diciembre, envuelto por miles de voces que mantuvieron viva la pasión y el entusiasmo.

La localidad conquense vivió así una jornada intensa, marcada por la emoción y por una anécdota que ya queda inscrita en la historia de estas fiestas declaradas de Interés Turístico Regional.

Para este domingo está prevista la eucaristía en honor a la Inmaculada Concepción, seguida de la procesión de gala con la imagen de la Virgen en su carroza floral y la tradicional traca final, que pondrá el broche a uno de los festejos más emblemáticos de la provincia de Cuenca.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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