La Alberca de Záncara vivió este domingo una mañana de sobresalto después de que un incendio, originado presumiblemente por un fallo en la calefacción, prendiera en la sacristía del Convento de Santa Ana y se propagara a las estancias superiores donde se encontraba el Museo de la Santa Cruz.
Los vecinos trasladaron de inmediato a la patrona del pueblo a la iglesia situada en la parte alta, mientras los feligreses, que ya habían notado olor a humo durante la segunda misa, no percibieron en ese momento la gravedad de la situación.
El fuego se declaró poco antes del mediodía y rápidamente generó una gran columna de humo que alertó a los vecinos de la zona. Las llamas afectaron de lleno a la sacristía y a las dependencias de la planta superior, donde se conservaban piezas vinculadas a la devoción de la Santa Cruz, lo que generó una fuerte preocupación en el municipio.
Afortunadamente, la rápida intervención de los presentes permitió poner a salvo la imagen de la Santa Cruz, patrona de La Alberca de Záncara, que fue llevada en procesión improvisada hasta la iglesia parroquial situada en la parte alta del pueblo, lejos del foco del incendio.
Los equipos de emergencia trabajaron para controlar el fuego y evitar que se extendiera al resto del convento, un edificio histórico muy querido por los albercanos. Las primeras valoraciones apuntan a que el convento en sí no ha sufrido daños estructurales, aunque tanto la sacristía como el museo han quedado gravemente afectados.
Los vecinos, aún conmocionados, recuerdan que durante la segunda misa del día varios feligreses habían notado un extraño olor a humo, aunque en ese momento no lograron identificar su origen. Minutos después, el fuego ya estaba declarado.
El Ayuntamiento y la comunidad parroquial están a la espera de los informes técnicos para evaluar los daños y determinar los pasos a seguir para la recuperación de las zonas afectadas.