El rumbo del PP de Cuenca se observa con lupa desde que se constituyera una gestora para orquestar la vida del partido y la salida de la dirección de Benjamín Prieto ha levantado ampollas entre militantes y afiliados.
Tras un encuentro casual con el propio afectado, reconoció que no pretende ahora tener ningún protagonismo con los medios de comunicación y que probablemente sean estas las primeras y últimas declaraciones que haga. Su vida política ahora se centra en Fuentelespino de Haro donde disfruta como alcalde y agricultor.
Soy bastante ácrata
Prieto se lanzó la conversación tomando conciencia de uno de los hechos más frecuentes en la vida política, como se suele decir, que hoy estás aquí arriba y mañana abajo. «La verdad es que oye, uno en la vida pública, tanto en la institución como en el partido, se tiene que ir adaptando a ser útil y a trabajar. Soy bastante ácrata, en el sentido de que hay gente que dice que tiene que ir todo con la agenda. Yo creo que muchas veces es la voluntad de las personas la que la que mueve las cosas», reflexionó. Recordó la larga colección de años que lleva con cargos institucionales y muchos más con cargos públicos: «En 26 años me ha dado tiempo a saber lo que es el día a día y la vida pública, el clima tiene que ser de vocación de servicio«.
Sin embargo, dejó algún resquicio para los matices cuando vienen mal dadas: «No es que se tenga que asumir todo lo que venga, yo creo que si una persona quiere participar hay unos cauces legales y demás; forzar el tema es para circunstancias excepcionales, sabían que por otra vía no iban a haber llegado nunca y han ocupado la casa».

No necesito que Buro cuente conmigo
A estas alturas, Benjamín Prieto no necesita que José Martín-Buro, el cabeza de la gestora, le dedique una palabra de reconocimiento a su trayectoria política: «Vamos a ver, es que yo no quiero ni que cuente conmigo, ¿me quitan a mí y me llaman porque cuenta conmigo? Eso es como si te secuestran y encima tienes que decir que son buenos los secuestradores, no tenía que haber perdido ni un segundo en llamar por teléfono«.
El expresidente obligado del PP provincial tiene un dogma en la vida después de los últimos años en los que confesó que le han impuesto a muchas personas: «Creo que no hay que imponer a nadie, ni en Comités Ejecutivos ni en nada, ¡si hasta han recurrido la gestora!, fíjate el conocimiento que tienen del partido…».
No obstante, la intención de Benjamín no es «prodigarse» por ningún sitio, sino que está enfocado en su misión como alcalde popular de Fuentelespino: «Es donde me han votado mis vecinos y donde me llevan votando siete veces consecutivas desde el año 99, porque no solamente tengo que cumplir, sino que tengo que ir al mil por mil de lo que puedo hacer«.
También trasladó el cariño que guarda a la provincia y a la etapa en que encabezó la candidatura del Senado: «Conseguí sacar 6.500 votos más que la senadora socialista, con lo cual le devolví al Partido Popular la victoria en el Parlamento y en el Senado». Precisamente por ello se desmarcó de algunas críticas: «Es que estos dicen que no sé cuántas elecciones he perdido, yo no he perdido ningunas elecciones y se puede demostrar, ni internas ni externas, porque en tres veces que me he presentado las tres veces he rondado el 100% de los votos, tanto en el año 2012 que entré, en el año 2017, y en el año 2021, o sea, que ahora vayan ellos a ver si sacan este resultado».
Por otra cosa no, pero por vocación de servicio se le atisba a la legua a Benjamín Prieto en su pueblo y, por eso, quiso incidir en que su energía no está puesta en la batalla contra nadie, sino en atender a las personas que en su día depositaron su confianza en él, tanto en su Ayuntamiento como en el Parlamento autonómico: «Quiero de alguna forma seguir vinculado a ellos, a los pueblos, a los ayuntamientos, a los afiliados, a los simpatizantes, a los votantes, a los no votantes también, a cualquier interés que haya que defender de esta provincia».

Los que me han eliminado no van ni a favor del tren convencional
Sin ir más lejos, esta semana pasada defendió una moción en el Senado vinculada a la protección del cultivo del ajo y también subrayó su defensa de mociones vinculadas a la PAC, a infraestructuras… «Seguiré haciéndolo hasta el día que dure mi presencia en una administración y luego como ciudadano», añadió. En este sentido, quiso recalcar que su postura con el partido es conciliadora y mostró su agradecimiento por los años en que ha sido presidente: «Agradezco cuando fui secretario general entre noviembre de 2008 y junio de 2012 y, por supuesto, una etapa para mí inolvidable que ha marcado una huella muy grande, no solamente ha sido mi alcaldía, sino mi paso por la presidencia de la Diputación de Cuenca, eso sí que merece un agradecimiento desde el partido porque marcamos un antes y un después a la hora de abordar infraestructuras».
En este punto no se puede pasar por alto que Benjamín Prieto ha sido uno de los principales defensores del tren convencional en Cuenca, aunque en esta reivindicación no ha sentido el respaldo de los suyos: «Me da pena que los que me han eliminado son los que no van ni a favor del tren convencional ni de cosas así que yo he defendido a muerte desde que llegué a la vida pública; este señor no ha venido ni a una manifestación ni le he notado un gesto a favor de la infraestructura».
«Por lo mismo puedo decir que en el Patrimonio he hecho un esfuerzo ímprobo en que ese legado histórico y ese bagaje que tenemos genere riqueza y añada oportunidades a la provincia (yo detesto la palabra vaciada); pero para eso, cuando tienes la posibilidad de tener un cargo, que esa oportunidad se manifieste y se plasme en el arrojo y en la defensa de las mismas», argumentó.
Por último, se sinceró reconociendo que en política uno no está «por ser el presidente del partido, sino que se puede hacer una labor importantísima desde las bases, desde donde en este caso el partido ha decidido llegar a esta figura de una gestora», aunque valoró de nuevo que la mejor opción hubiera sido hacer una votación como merecía y terminar la etapa de otra manera. Aun así remarcó: «No quiero torpedear a nadie eh, yo estos meses, hasta que haya un Congreso o lo que sea, seguiré colaborando; una de las cosas que he procurado estos años es generar cantera de gente joven que ya tiene una solidez», dijo él, el político que no puede dar 20 pasos sin que le paren 10 personas, el hombre, ya en la sombra, del Partido Popular de Cuenca.
