Imagínese la escena. Un pueblo de 470 vecinos, la plaza como punto de partida y un joven dispuesto a correr durante 15 horas seguidas para que su esfuerzo se convierta en esperanza para otros. No es el guion de una película, sino el objetivo al que se va a enfrentar un vecino y que ya ha despertado más solidaridad de la que sus organizadores podían imaginar.
El próximo 27 de diciembre, Vara de Rey vivirá una jornada histórica que mezcla deporte, solidaridad y unión vecinal. Bajo el nombre ‘Reto solidario: 100km por una buena causa’, Mario Moya, vecino de la localidad y militar de profesión, se enfrentará por primera vez a un desafío de enorme exigencia física y mental: completar 100 kilómetros en 15 horas para recaudar fondos a favor de la lucha contra la leucemia infantil, en colaboración con la Fundación Unoentrecienmil.

Aunque para muchos será la primera vez que oigan hablar de Mario, su historia está profundamente ligada al deporte y al esfuerzo. Desde pequeño, y más tarde ya en su vida profesional dentro del Ejército, la actividad física ha sido siempre una parte fundamental de su día a día.
“Siempre me ha gustado correr y el deporte. Después del COVID empecé a participar en carreras de larga distancia y desde entonces no he parado”, explica a El Digital de Cuenca. Ha completado pruebas exigentes como la Sierra Nevada o los 101 de Ronda en Málaga, pero nunca había alcanzado los 100 km en un solo día. “Era un reto para mí”.

La chispa del reto surgió en Cartagena, durante una prueba en la que coincidió con otro corredor en este caso de Almería que realizaba desafíos deportivos en apoyo a Unoentrecienmil. Aquello le despertó algo por dentro. “Me interesó mucho la fundación, lo que hacen por los niños. Pensé que en mi pueblo podíamos hacer algo bonito, dar visibilidad y aportar lo que podamos”.
Moya reconoce que parte de su impulso para embarcarse en este reto solidario viene de referentes en el deporte y la solidaridad. Entre ellos, menciona a Sergio Turull, también conocido como ‘Pitufollow’ atleta de ultradistancia que lleva algún tiempo organizando desafíos benéficos, como los destinados a la investigación de la fibromialgia. “Es un referente para mí, para cualquier deportista a nivel nacional e internacional”, asegura Mario. Siempre había querido combinar deporte y solidaridad, y la oportunidad de crear su propio reto benéfico le dio el impulso definitivo para lanzarse.
La causa: los niños con leucemia
Aunque no tiene un caso cercano, Mario reconoce que la motivación es profundamente emocional: “Me dan mucha pena los niños que los niños están en el hospital con cáncer y apartados del resto de sus amigos y de la gente cuando debería estar en su casa, con su familia, en la escuela o en el colegio”.
La elección de Unoentrecienmil fue inmediata. “Estuve investigando y me encantó su proyecto: cada céntimo es un minuto más de investigación y la verdad es que el proyecto me pareció bastante interesante”.

Tras contactar con la fundación, recibió apoyo y orientación desde el primer momento.
Un reto compartido: deporte, pueblo y solidaridad
Mario no estará solo. Junto a él correrá su inseparable compañero y amigo José Damián, también de Vara de Rey. “Lo metí yo en esto del trail y todo lo que hacemos es mano a mano”, cuenta de quien destaca que aunque Moya sea la cabeza visible, su presencia es igual de importante.

Pero la gran sorpresa para ambos ha sido la impresionante respuesta del pueblo. Empresas, comercios, vecinos y el propio Ayuntamiento de Vara de Rey también está prestando colaboración en todo lo posible.
“Estoy impresionado. No esperaba esta acogida. Pensábamos que seríamos cuatro amigos… y de repente hay muchísima gente que está dando visibilidad a través de las redes sociales y se está ofreciendo”.
Además de la causa solidaria, Mario espera que el reto sirva para poner Vara de Rey en el mapa. “Espero que por esto también lo pueden conocer y también aportar un poco al pueblo”, comenta, convencido de que esta iniciativa no solo suma kilómetros y donaciones, sino que también muestra la vitalidad y el espíritu de su localidad.
El 27 de diciembre: deporte y convivencia
El reto comenzará a las 9 de la mañana y finalizará a medianoche. El desafío consiste en completar 15 vueltas de 6,7 km cada una, sumando un total de 100 km en un recorrido circular que parte de la Plaza del Ayuntamiento y rodea La Dehesa.

La prueba está señalizada y abierta a todos, y quienes lo deseen pueden caminar o correr las vueltas a su propio ritmo, o bien colaborar mediante donaciones voluntarias. Mario Moya, por su parte, ha asumido un compromiso personal: aportar 1 euro por cada kilómetro y 10 euros por cada vuelta completada.

Por la noche, el recorrido se adaptará para mayor seguridad. El reto no se limitará a la actividad deportiva. La jornada incluirá puntos de avituallamiento y convivencia en la Plaza del Ayuntamiento así como una comida popular abierta a participantes y asistentes. con el objetivo de convertir la cita en una verdadera fiesta de solidaridad y comunidad.
El reto cuenta también con el apoyo de empresas locales, que están contribuyendo cada una con lo que puede. Desde vales de distintos importes hasta productos como jamones, alimentos o aceite, todas estas aportaciones se destinarán a una rifa solidaria. De esta manera, el compromiso empresarial se convierte en un mecanismo más de solidaridad, sumando valor a la iniciativa y ampliando la participación de vecinos y visitantes.
Todo el dinero recaudado irá íntegramente destinado a Unoentrecienmil.
El reto mental: “Lo más duro no es el cuerpo, es la cabeza”
Mario sabe bien a lo que se enfrenta. Ha pasado por pruebas de 13 horas, pero este salto hasta las 15 supone una barrera física… y sobre todo mental.

“Hay momentos en los que el cuerpo ya no da más, y entonces solo queda tirar de cabeza. Es un reto muy psicológico”, reconoce. Para ello confía en el apoyo de las personas que estén presentes ese día y le sirva como “motor” como parte del reto.
Un objetivo: 5.000 euros para investigación
Se han marcado como meta recaudar 5.000 euros, aunque cualquier cantidad será bienvenida.
La colaboración puede hacerse a través de este enlace habilitado para el reto y de forma presencial el mismo día 27 de diciembre.

Antes de despedirse, Mario deja un mensaje claro: “Personalmente animo a todos a que se unan a esta bonita causa, que cada uno aporte su pequeño granito de arena el que pueda, que cada Kilómetro sume y sea una oportunidad para aumentar las esperanzas de los más pequeños: ¡Participar es sumar, compartir y ayudar!”, concluye.