Emboscada en un portal de Cuenca: podría haberlos matado

La intervención por un presunto caso de malos tratos se convirtió en una escena de violencia extrema: patadas, puñetazos, caída por las escaleras y un intento de arrebatarles sus medios policiales.

Todo comenzó como una intervención rutinaria, pero en cuestión de segundos se transformó en una pesadilla. Eran las estrechas escaleras de un edificio del barrio Grupo La Paz, en Cuenca, cuando los cuatro agentes de la Policía Nacional subían para asistir a una mujer aterrada que había denunciado amenazas de muerte por parte de su pareja. No pudieron imaginar lo que les esperaba al otro lado de la puerta.

Cuando apenas habían puesto el pie en el rellano, el agresor, según el relato policial, salió de forma fulminante y los embistió con una patada directa al pecho del primer agente. La violencia del impacto fue tal que tres policías salieron despedidos escaleras abajo. Antes de que pudieran reaccionar, el individuo saltó sobre ellos y comenzó a repartir puñetazos y patadas sin piedad, aprovechando que se encontraban completamente desorientados y en clara situación de indefensión.

La escena se volvió aún más peligrosa cuando el agresor intentó arrebatar a los policías sus propios medios coercitivos. En pleno ataque, continuaba golpeándolos mientras trataba de hacerse con el equipamiento policial. La intervención se convirtió en una lucha por la supervivencia que terminó con una nueva caída por las escaleras y una resistencia extrema del detenido hasta que, finalmente, lograron engrilletarlo.

El resultado fue devastador: cuatro agentes heridos. Uno con fractura en la mano, otro con una lesión seria en el manguito rotador del hombro, un tercero con lesiones leves y el cuarto con contusiones graves en coxis, cabeza y hombro.

JUPOL denuncia una agresión “gravísima” y un riesgo extremo para los agentes

Tras el brutal ataque, el sindicato JUPOL ha denunciado públicamente la gravedad de lo ocurrido y la situación de desprotección en la que, aseguran, trabajan los policías nacionales. Alertan de que episodios como este demuestran el peligro extremo al que se enfrentan a diario, especialmente en espacios reducidos y ante individuos violentos que no dudan en atacar incluso sabiendo que se trata de agentes de la autoridad.

“Este individuo no tuvo ningún reparo en agredir a cuatro policías. Esa sensación de impunidad es el verdadero problema”, señala David Auñón, secretario provincial de JUPOL en Cuenca, quien lamenta que “la gente ya no teme las consecuencias de agredir a un agente porque el sistema les protege más a ellos que a quienes garantizamos la seguridad”.

El sindicato recuerda que esta agresión no es un hecho aislado, sino parte de una estadística alarmante: más de 17.000 ataques a policías y guardias civiles registrados en España solo el año pasado. Una cifra que, denuncian, evidencia la urgencia de reforzar la protección legal, los medios materiales y el personal disponible.

Asimismo, recalcan que ni los mandos ni el Gobierno proporcionan el respaldo necesario y que la falta de efectivos es un problema estructural que pone en riesgo tanto a los agentes como a las víctimas que acuden en busca de ayuda.

“Pudo acabar en tragedia”

Desde JUPOL subrayan que la emboscada vivida en Cuenca pudo tener consecuencias mortales. La caída por las escaleras, la alevosía del agresor esperando en la puerta y el nivel de violencia alcanzado colocaron a los agentes en una situación límite.

El sindicato expresa su apoyo absoluto a los cuatro policías heridos y anuncia que impulsará todas las medidas necesarias para depurar responsabilidades y evitar que una agresión tan grave quede impune.

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Cuenca y El Digital de Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio y VOZ Castilla-La Mancha.
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