Un cartel en una fachada de una vivienda de Cuenca llama la atención sobre un problema recurrente: algunos propietarios permiten que sus perros orinen y defequen en portales, fachadas y la vía pública. La iniciativa vecinal coincide con los planes del Ayuntamiento de Cuenca de aprobar una ordenanza de convivencia y bienestar animal que actualizará la normativa vigente y fomentará la participación ciudadana.
En el barrio de Astrana Marín, en Cuenca, ha aparecido recientemente un cartel en la fachada de una vivienda para llamar la atención sobre un problema que varios vecinos llevan tiempo observando: los orines y cacas de algunos perros en fachadas, portales y calles.

El mensaje, escrito en una hoja de papel y protegido con plástico, apela directamente al civismo: «¡Por favor, civismo! No dejes hacer a tu perro en mi casa lo que no quieres que haga en la tuya». Su presencia ha generado comentarios entre los residentes, que lo ven como un reflejo de un malestar persistente en la zona.
Aunque la mayoría de los propietarios de mascotas mantiene un comportamiento responsable, en ciertos puntos del barrio se acumulan manchas, olores y restos de heces provocados por micciones y defecaciones repetidas, sobre todo en esquinas, accesos a viviendas y aceras. Esta situación no es exclusiva de Astrana Marín: otros barrios de la capital conquense —sobre todo zonas de tránsito estrecho o con fachadas antiguas— registran incidencias similares. También en varios parques públicos se detectan problemas derivados de orines y excrementos, que afectan tanto al mobiliario urbano como al uso de las zonas verdes.
En paralelo, el grupo municipal Cuenca en Marcha presentó en 2025 una moción para elaborar una nueva ordenanza de convivencia, protección y bienestar animal. El objetivo es unificar y aclarar las obligaciones de los propietarios de mascotas, ya que la normativa vigente está dispersa en distintas ordenanzas —como la de Medio Ambiente o la de Convivencia Ciudadana— y genera cierta inseguridad a la hora de aplicar sanciones o promover buenas prácticas.

La futura ordenanza permitirá poner al día la regulación en la ciudad y cumplir con los requisitos de la Ley estatal 7/2023 y la Ley autonómica 7/2020, que obligan a los ayuntamientos a implicarse más activamente en la protección y bienestar de los animales en el entorno urbano.
Uno de los aspectos más importantes del proceso será la participación ciudadana. El Consistorio se comprometió, tras aprobar la moción el pasado 28 de julio, a contar con técnicos municipales, veterinarios, asociaciones protectoras y colectivos vecinales para definir el contenido de la norma. Se tratará de una ordenanza abierta a todos los conquenses, que buscará el consenso y tendrá un enfoque práctico.
La iniciativa del cartel en Astrana Marín, aunque sencilla, pone de relieve la importancia de respetar los espacios comunes y convivir de manera responsable con las mascotas, anticipando los objetivos que se esperan alcanzar con la futura ordenanza.
