A veces, la política local se parece mucho a esas responsabilidades que todos tratamos de esquivar en la vida cotidiana, como asumir un cargo en una asociación, ser delegado de clase o presidente de una comunidad de vecinos. Sin embargo, en la provincia de Cuenca, hay alcaldes que deciden dar un paso al frente sin esperar ninguna compensación económica. Literalmente, trabajan gratis por sus pueblos.
Según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda en la Información Salarial de Puestos de la Administración (ISPA 2025), muchos alcaldes conquenses no perciben ningún sueldo por desempeñar su labor municipal. Esta situación se da sobre todo en la provincia de Cuenca, donde la despoblación y la existencia de numerosos municipios pequeños hacen que muchos ayuntamientos no cuenten con presupuesto suficiente para pagar a sus regidores.
Lista de municipios
Comienzan la lista los municipios de El Acebrón, Albalate de las Nogueras, Albendea, Alcantud, Alcázar del Rey, Alcohujate, Alconchel de la Estrella, Algarra, Almendros, Almodóvar del Pinar, Arandilla del Arroyo, Arcas, Arcos de la Sierra, Arguisuelas, Arrancacepas, Bascuñana de San Pedro, Beamud, Belmontejo, Boniches, Buciegas, Buendía, Campillo de Altobuey y Campillos-Sierra.
Le siguen los municipios de Cañada Juncosa, Cañamares, El Cañavate, Cañete, Cardenete, Carrascosa de Haro, Casas de Benítez, Casas de Garcimolina, Casas de Haro, Casas de los Pinos, Castillejo-Sierra, Castillo-Albaráñez, Chumillas, Fresneda de la Sierra, La Frontera, Fuente de Pedro Naharro, Fuentelespino de Haro, Gascueña y Graja de Iniesta.
A continuación se encuentran Hontanaya, Hontecillas, Horcajo de Santiago, Huélamo, Huelves, Huerta del Marquesado, Laguna del Marquesado, Lagunaseca, Leganiel, Las Majadas, Mariana, Masegosa, Montalbo, Mota de Altarejos, Moya, Olmeda de la Cuesta, Olmeda del Rey, Olmedilla de Eliz, Paracuellos, Parede, La Parra de las Vegas y Pineda de Gigüela.
Más adelante, se incluyen Portilla, Poyatos, Pozoamargo, El Pozuelo, Priego, El Provencio, Puebla de Almenara, Reíllo, Rozalén del Monte, Saceda-Trasierra, Salmeroncillos, Salvacañete, San Martín de Boniches, Santa Cruz de Moya, Santa María de los Llanos, Santa María del Campo Rus, Santa María del Val, Solera de Gabaldón, Sotorribas y Talayuelas.
Cierran la lista los municipios de Torralba, Torrubia del Campo, Tribaldos, Uclés, Uña, Los Valdecolmenas, Valdeolivas, El Valle de Altomira, Valverde de Júcar, Vara de Rey, Vega del Codorno, Vellisca, Villaconejos de Trabaque, Villalba de la Sierra, Villalba del Rey, Villar de Domingo García, Villar de la Encina, Villar del Infantado, Villar y Velasco, Villarejo de Fuentes, Villarejo de la Peñuela, Villarrubio, Villas de la Ventosa, Vindel, Yémeda y Zarzuela.
Compromiso total con sus pueblos
En muchos de estos pueblos, donde las poblaciones no superan los pocos cientos de habitantes, los alcaldes ejercen su labor por vocación, amor a su tierra y compromiso con sus vecinos, en un ejercicio de política que combina gestión administrativa y cercanía con la ciudadanía, sin que exista contraprestación económica.
Este fenómeno refleja también la realidad de la despoblación rural en Cuenca, donde pequeños municipios sobreviven gracias a la dedicación de regidores que, aunque no cobran, mantienen los servicios y la vida local, evitando que muchos de estos pueblos desaparezcan del mapa.
Para estas localidades, gobernar es más que un trabajo. Es una responsabilidad asumida por pura vocación, un esfuerzo que asegura que, pese a la falta de recursos, los pueblos sigan funcionando y manteniendo su identidad.