El debate en el Pleno del Ayuntamiento de Cuenca, correspondiente al mes de noviembre, de la moción presentada por el Grupo Municipal Cuenca en Marcha–Unidad por Cuenca con motivo del 25-N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ha derivado este lunes en uno de los momentos más tensos de la sesión plenaria, con acusaciones directas, reproches cruzados y una dura intervención del alcalde para tratar de reconducir el tono.
El PP acusa a la izquierda de “hipocresía” y cita casos de dirigentes nacionales
La concejal del PP, Marta María Segarra, cargó contra Cuenca en Marcha por no incluir ejemplos de “conductas machistas” vinculadas —según ella— a figuras de la izquierda nacional.
Según afirmó, en la moción:
“podrían haber puesto ejemplos evidentes de lo que es una vergüenza para la clase política ante la actitud machista y el comportamiento denigrante hacia la mujer”.

Segarra sostuvo que quienes se presentan como “defensores de las mujeres” son, en realidad, “asquerosamente machistas”, citando casos de dirigentes como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón:
“Pablo Iglesias dijo ‘la azotaría hasta que sangrase’ y destinada a una periodista. Juan Carlos Monedero personaje descrito como un profesor baboso que manoseaba a las alumnas y que ha recibido denuncias por acoso sexual y comportamientos machistas. Íñigo Errejón procesado por el presunto abuso sexual a una actriz”.
La edil popular acusó al bloque progresista de rebosar “hipocresía” negándose “a que esta lucha se convierta en una excusa para reivindicar posturas ideológicas que no tienen nada que ver con una tragedia que, desgraciadamente, no tiene fin”. En este sentido, Segarra, ha aseverado que “las víctimas se merecen que, desde el respeto y el dolor, luchemos por conseguir que finalice esta gran lacra de nuestra sociedad, pero trabajando desde la seriedad y el consenso, y no como lo hacen ustedes”.
VOX dirige sus ataques al PSOE y provoca la intervención del alcalde
El portavoz de Vox, Rafael Rodríguez, elevó aún más la crispación al acusar que las personas que tienen el “carnet del Partido Socialista no pueden dar ninguna lección a nadie o sea directamente deben pedir perdón y avergonzarse” para hablar de violencias como la explotación o la trata de mujeres. Al hacerlo, mencionó explícitamente los casos mediáticos del llamado Tito Berni y las polémicas sobre José Luis Ábalos:

“Se me viene a la cabeza el Tito Berni, un diputado del PSOE que votó en el Congreso de Diputados suprimir la prostitución y cuando salió de allí se fue a celebrarlo, pues ya saben ustedes con cocaína y prostitutas. Lo cual ya empieza a ser algo ya repetitivo, una señal de identidad de los socialistas a este paso”.
Al mismo tiempo,Rodríguez,señaló a José Luis Ábalos: “y si hablamos de esos temas, ¿Qué le viene a usted cuando piensa en prostitución? ¿No le viene a la cabeza el señor Ábalos, por ejemplo, y sus sobrinas?”.
Por todo ello, el concejal de VOX ha explicado que no pueden dar lecciones, pero sí pedir perdón. Asimismo, ha señalado que “el Partido Socialista trata de mujeres y prostitución y sobre todo siempre con dinero público. Ahí sí que siempre coincide, prostitución con dinero público, pues prácticamente empiezan a ser sinónimos”.
Sus palabras obligaron al alcalde de Cuenca, Darío Dolz, a intervenir de forma tajante:

“No le voy a consentir que una las siglas de un partido a unos especímenes que es verdad que estaban en el partido, pero ya no están. Y por supuesto que no voy a consentir que una las siglas de un partido tengamos que pedir perdón todos los socialistas por cuatro impresentables, energúmenos e indeseables”.
Rodríguez se ofreció a disculparse si el alcalde lo deseaba, pero mantuvo su argumento. Le dijo al alcalde que se preguntase por qué “habiendo millones o miles o docenas de miles de militantes socialistas ¿por qué el señor Sánchez a esos cuatro especímenes le dio todo el poder del Partido Socialista? ¿Por qué les puso a mandar en el Partido Socialista a esos cuatro y dejó a millones de honrados fuera?”.
Dolz cerró el cruce reconociendo que “errores cometemos todos y, a lo mejor, en todos los grupos políticos hay errores que nunca se tenían que haber producido. También lo pueden mirar ustedes, seguro que lo pueden mirar y a lo mejor con más contundencia”.
Un debate crispado que eclipsó el fondo de la moción
El intenso intercambio verbal terminó por eclipsar el contenido de la moción del 25-N, que buscaba reforzar medidas municipales contra la violencia machista. La discusión se centró en acusaciones entre partidos y en reproches a figuras políticas nacionales, distanciando el debate del consenso habitual en cuestiones de violencia contra las mujeres.