El pasado día 23 de noviembre, en el campo de golf de la Vereda, se volvió a retomar uno de los torneos con más solera del panorama golfístico de la provincia de Cuenca, que por circunstancias, llevaba sin celebrarse desde años antes de la pandemia.
Los componentes elegidos del club de golf la Vereda, y del club de golf Cuesta Blanca de Motilla del Palancar, se reunían en la característica mañana fría y gélida en está época del año, en el campo de golf de la Vereda, para intentar conseguir el ansiado trofeo, que en la actualidad era poseedor el club serrano.
Diecinueve jugadores de cada club, enmarcados en partidas individuales y de parejas, intentaron sumar el máximo número de puntos en el computo general. La modalidad que se jugo en las partidas individuales fue la de match play, modalidad de golf en la que los jugadores compiten hoyo a hoyo, enfrentándose directamente uno contra otro. En cada hoyo, el jugador que lo complete con menos golpes gana un punto. El partido termina cuando un jugador tiene una ventaja de más hoyos de los que quedan por jugar, y el resultado se expresa con los hoyos ganados de ventaja y los hoyos restantes. En cambio la modalidad elegida para el juego por parejas fue la de fourball, formato de golf por parejas en el que cada jugador juega con su propia bola. El resultado de la pareja en cada hoyo es la puntuación más baja de los dos jugadores. Es una modalidad que permite estrategias de equipo, pero cada uno juega su bola individualmente.
En cuanto al terreno de juego, destacar, como el inicio del juego a las 9’00h, dificultó la precisión con todos los pales de la bolsa, incluso en las primeras horas, debido a que los jugadores, era necesario que fuesen bien abrigados, impedía hacer el swing, o el movimiento de balanceo, con normalidad, provocando en más de una ocasión, golpes poco certeros a los greenes veredianos. No obstante, en cuanto salió el sol a media mañana, calentó a los jugadores, que acabaron en polo de manga corta y sobre todo hubo una mejoría en el juego, puesto que al final de la jornada, se pudieron ver innumerables pares y birdies en todas las tarjetas de los jugadores.
Como no podía ser de otra manera, el final de la jornada, se desarrolló en la sede del club serrano, donde se premio al club de golf de la Vereda, como actual ganador del torneo y poseedor del trofeo de la Ryder. Tras el correspondiente sorteo de premios, se amenizó con una comida para todos los participantes y acompañantes.
El resultado final, es lo de menos, el gran éxito que se alcanzó en la mañana del 23 de noviembre de 2025, fue la de un nuevo hermanamiento de los dos clubes conquenses más antigüos de la provincia, y sobre todo, un compromiso por parte de ambos clubes, en reeditar una nueva edición el año que viene para primavera, donde de nuevo, y en esté caso, en el campo de golf de Motilla del Palancar, se volverán a juntar los componentes de ambos equipos para volver a pasar un día de convivencia en torno al golf. Enhorabuena a Pepe Molina, y a Alejandro Moreno, por el gran trabajo que están haciendo desinteresadamente en sus clubes, a seguir igual, y a por la siguiente edición que seguro que será mejor.
