Mientras buena parte de la provincia lucha contra la despoblación, algunos municipios de Cuenca han logrado crecer con fuerza en los últimos veinte años. El avance no ha sido casual. Se debe a mejores comunicaciones, cercanía a núcleos urbanos y una oferta residencial más asequible.
El caso más llamativo es Tarancón, que en dos décadas ha experimentado un salto demográfico espectacular. En 2004 contaba con 12.696 habitantes, y hoy supera los 16.462. Son 3.766 vecinos más, un crecimiento que ha convertido al municipio en el segundo gran motor poblacional de la provincia. Su posición estratégica entre Madrid y Valencia ha impulsado la llegada de familias jóvenes y nuevas empresas.
También destaca Arcas, que ha pasado de 882 a 2.264 habitantes. Con 1.382 vecinos más, es el pueblo que más ha crecido proporcionalmente, transformándose en un área residencial ligada a Cuenca capital. Urbanizaciones nuevas, colegios y servicios han reforzado esta tendencia.
Un fenómeno similar ha ocurrido en Villar de Olalla, que suma 506 habitantes respecto a 2004. El municipio, que hoy supera los 1.500 vecinos, se ha consolidado como otra de las zonas preferidas por quienes trabajan en la capital pero buscan un entorno más tranquilo.
Otros que han crecido
Igualmente, han ganado población Villamayor de Santiago, que suma 371 vecinos, y Las Mesas, con un incremento de 226 habitantes gracias a su actividad agrícola y ganadera, que sigue siendo motor económico de la comarca.
Otro ejemplo notable es Motilla del Palancar, uno de los pueblos con mayor peso comercial de la provincia. Ha pasado de 5.497 a 6.259 habitantes, añadiendo 762 nuevos vecinos, un crecimiento sostenido que ha reforzado su papel como centro de servicios en la Manchuela.
La tendencia muestra dos caras muy diferentes de la provincia. Mientras buena parte del territorio rural sigue reduciendo su población, otros municipios han logrado crecer gracias a su comunicación, su economía local o su cercanía a la capital. Son pueblos que, lejos de vaciarse, han sabido atraer nuevos residentes y consolidar su futuro.
Han ganado población Villamayor de Santiago, que suma 371 vecinos, y Las Mesas, con un incremento de 226 habitantes gracias a su actividad agrícola y ganadera