El pequeño pueblo de Cuenca con un imponente monasterio y una mina romana única

Uno de los municipios conquenses donde la historia sigue presente en cada rincón

En la provincia de Cuenca, la localidad de Huete continúa sorprendiendo a quienes se adentran en su casco urbano. Pasear por sus calles es encontrarse, casi a cada paso, con restos de murallas, conventos, iglesias, casas-palacio o museos que dan cuenta de la importancia histórica que tuvo este municipio.

Entre todos sus edificios destaca, por su monumentalidad y por el papel que ha desempeñado en la vida local, el antiguo Monasterio de la Merced, levantado entre los siglos XVII y XVIII sobre construcciones anteriores. El conjunto se divide hoy en dos espacios, la antigua zona monástica y la iglesia de San Esteban, que sigue siendo uno de los símbolos arquitectónicos de la localidad.

Un rico patrimonio 

El patrimonio religioso de Huete no termina ahí. La iglesia de Nuestra Señora de Atienza, declarada monumento en 1982, conserva parte de la nave original del templo construido en el siglo XIII, a pesar de los derrumbes sufridos. También continúan abiertas al visitante la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, la de San Pedro y la de San Nicolás el Real de Medina, que completan un recorrido imprescindible para comprender la huella que dejaron las órdenes religiosas en la zona.

Foto: Turismo JCCM

Otra parada obligada es el antiguo Convento de Jesús y María, conocido entre los vecinos como El Cristo. Fundado en el siglo XVI, el edificio ha encontrado una segunda vida como Museo de Fotografía de Huete, gestionado por la Fundación Antonio Pérez, lo que lo convierte en un punto de referencia cultural para toda la provincia.

Casas señoriales y minas romanas

El esplendor arquitectónico de Huete también se manifiesta en sus casas señoriales. La Casa de los Condes de Garcinarro, cuya fachada barroca data de 1730, es probablemente la más reconocible. Organizada en torno a un gran balcón central y presidida por un notable escudo nobiliario, llegó a alojar a personalidades de la época, entre ellas el rey Felipe III. Hoy funciona como hotel rural, manteniendo su protagonismo dentro del casco histórico.

Y para quienes desean ampliar la visita más allá del núcleo urbano, a pocos kilómetros se encuentran las Minas de Lapis Specularis, uno de los conjuntos mineros romanos mejor conservados del mundo. De sus galerías se extraía el lapis specularis, un mineral laminar y translúcido conocido en la zona como espejuelo, que fue muy apreciado en la Antigüedad como material para ventanas.

Con este patrimonio, Huete se confirma como uno de los municipios conquenses más interesantes para el visitante, especialmente para aquellos que buscan destinos del interior donde la historia sigue presente en cada rincón.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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