La familia de Cuenca que lucha por mantener la chispa vital de este oficio «frío y pesado»

Ricardo Carrascosa de Vallados y Forja Fuentes, el herrero artesano que sigue trabajando el hierro a medida

Oficios de toda la vida cada vez quedan menos. Pero esos en los que se pasa frío, trabajando en exteriores y en naves industriales, y en los que además hay que cargar mucho peso, aún son más difíciles de empujar. Ricardo Carrascosa lleva 20 años trabajando como herrero en el municipio conquense de Fuentes, junto con su hermano, y aprendiendo la artesanía de la cerrajería de mano de su padre. Vallados y Forja Fuentes es la empresa que empuja cada día contra viento y marea, con su pequeña flota de vehículos y su equipo de ocho personas, recordando el «taller chiquitín» donde empezó la aventura.

No es ajeno a la preocupación ciudadana por aumentar la seguridad de sus viviendas y por eso una de sus principales ocupaciones se focaliza en la fabricación de las rejas. En cuanto a las puertas, aseguró que «se han modernizado y son mucho más cómodas, y están cambiando la madera por el hierro porque es un material más duradero». Sin embargo, precisó que ya no se ponen rejas en las ventanas de las casas nuevas porque las persianas son autobloqueantes y los motores que llevan hacen que ya no sean necesarias. «Hombre, a patadas las vas a romper, pero están bloqueadas abajo y cuesta levantarlas», precisó.

En cuanto a las cerraduras de las puertas le llaman mucho para instalar cerrojos auxiliares en las que siguen siendo de madera. Pero, en su opinión, de producirse un robo será más probable en la ciudad que en un pueblo donde se sale menos y se pasa más tiempo en casa. «Este cerrojo fabricado en España es el que más nos piden y el que más suelo montar en las puertas de Cuenca, porque tiene bastante calidad, las llaves son tubulares, más difíciles de manipular, y es anti-bumping (sin llave), anti-rotura, y anti-taladro», explicó sabiendo de lo que hablaba, aunque matizando que todo depende del precio que el cliente esté dispuesto a pagar, como todo.

Cerrojo de máxima seguridad/ Néstor Robaina

«LA MÁQUINA SOY YO»

Con todo, Carrascosa quiso remarcar que su negocio de herrero sigue siendo artesanal. «Nosotros somos artesanos, yo no tengo máquinas; un herrero es un herrero de siempre, no el de martillo de fragua, eso ya no hay, pero que todo lo hacemos nosotros, es fabricación propia y a medida», sonrió. «La máquina somos nosotros, no son puertas como las que compras en el Ikea prefabricadas, tú pides una medida aquí y se te fabrica», continuó.

También instalan automatismos en las puertas, estructuras, cubiertas, parkings… todo lo relacionado con el hierro. Eso sí, se aprende con los años más que con los libros. «Al final es practicar», comentó sin dar importancia a la noticia. De Fuentes de toda la vida, les llaman de muchos sitios en Cuenca y sobre todo de los pueblos y la sierra. «Mi hermano ahora mismo está con los de Rujamar haciendo vallas», afirmó sin que ya hiciera falta preguntar por qué.

Sin embargo, la forja en los típicos portales de barrotes «ya no se lleva». La apuesta se ha modernizado en favor de los cristales. Lo único que se mantiene es que está «hecho a mano». Por eso cada vez quedan menos herreros y son personas migrantes las que conservan el conocimiento y pueden contribuir a mantener vivo el oficio. «No encuentro jóvenes españoles que quieran aprender, es duro, son talleres fríos, hay que trabajar mucho en la calle y es un paquete muy pesado, no es aluminio», apostilló.

Ricardo Carrascosa, herrero de Fuentes/ Néstor Robaina

Actualmente se encuentran montando motores en puertas de la Avenida Música Española en Cuenca y descarta trabajar para constructoras grandes: «Fallan mucho con el pago y son muy tardíos, no trabajo a 180 días, mira lo que ha pasado en PINASA, ¿cómo mantienes el negocio así? No podría comprar el hierro». También señaló que se hacen más reformas que casas nuevas y «una reforma no necesita tanto hierro». Lo que sí hacen mucho son puertas de garajes y barandillas de balcones. Aun así, cambien los tiempos, las costumbres o las modas, haya más o menos preocupación por la seguridad, la familia Carrascosa siempre será necesaria por el valor que aporta el hierro en la provincia de Cuenca.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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