María Mazarío, la conquense que lleva 105 años iluminando la vida de los demás

Aunque perdió a su madre con 8 años, salió adelante con su tía, y abrió un bar y una panadería en Buendía

María Mazarío se acababa de levantar y no era su hora habitual de abrir el ojo. Pero como dicen que a caballo regalado no hay que mirarle el diente no estaba dispuesta a despreciar una visita tan inesperada, la de El Digital de Cuenca en compañía del alcalde de su pueblo.

«Unos periodistas de Cuenca han venido a verte», gritaba su hija al oído. «Para preguntarte cómo estás por tus 105 años», justificó. «¿Unos periodistas?», se sorprendió. «¿Por qué?»… «No se cumple esa edad todos los días, es usted una afortunada», sonaron los acompañantes a coro. Una hija que sabía leer sus sentimientos perfectamente y se los explicaba al resto: «Ayer estuvo muy bien, hay días que está muy espabilada, hoy no sé cómo estará luego»… «¡Enhorabuena por su cumpleaños!», insistimos. «¡Gracias!», exclamó por fin la aludida al ver tanto alboroto.

No le quedó más remedio que creerse la noticia. «Ella se piensa que es normal, ¿sabes?», comentaba quien tantas veces hacía de confidente, además de cuidadora, y en todo caso su mejor compañía. «Muchas veces dice ‘cada día estoy peor, yo no sé qué me pasa’, y yo le contesto ‘pues ¿qué quieres mamá?'», riéndose de la situación.

En seguida asintió con el relato de las ventajas que iba escuchando: puede hacer la vida en su casa sin necesidad de ir a una residencia, puede disfrutar de la vida tranquila en Buendía, se levanta cuando quiere y se va a dormir cuando le apetece, y por si fuera poco no necesita medicamentos. «¡Imagínate, no toma nada, ninguna medicina!», hasta a los suyos les parece inconcebible. «¿Quién pillara su salud de hierro?», fue la broma en aquella salita tan encantadora que hacía las veces de hall y de salón a la vez. Hasta resultaba apetecible imaginarse por unos minutos dentro de esa bata tan suave y esa manta tan calentita para saber qué se siente ya de centenaria y contemplando el lento trasiego de los vecinos por la plaza del Ayuntamiento. Todo sin necesidad de moverse del sillón, echando un vistazo por el antiguo portón de doble hoja que conserva intacto.

María Mazarío, vecina de Buendía que cumple 105 años/ Néstor Robaina

UN MATRIMONIO EMPRENDEDOR EN UN PEQUEÑO MUNICIPIO CONQUENSE

«Claro, acostumbrada a trabajar siempre mucho, que no ha parado nunca, ahora no hacer nada le parece raro», seguía relatando su aliada narradora. «Cuando mis padres se casaron teníamos un bar y luego pusieron una panadería», aunque en realidad la cumpleañera no es de Cuenca, sino que nació en Balconete, un pueblo de Guadalajara. «A los 14 años se vino a cuidar de su tía y aquí conoció a mi padre y se casó». Jubilada y todo, regentó la panadería hasta que un traspiés con un fleco de una colcha hizo que se rompiera la cadera y dejara de ir al horno. «¡Pero con 90 años!», quiso aclarar. Y a los 100 se rompió la otra cadera: «¡Salió danzando, ja, ja, ja!».

Conforme avanzan sus mañanas no se resiste a dar unos pasos al aire libre. «Todo el mundo le habla, al principio llevaba un andador, pero enseguida dijo ‘yo no quiero esto’, después le pusimos un bastón, pero volvió a insistir ‘yo no lo quiero porque con esto parezco una vieja'» (risas). En efecto, las arrugas no van a ser la excusa para que María deje de presumir de la vida.

El 21 de noviembre es su cumpleaños y todo Buendía lo celebra a lo grande. Porque nació en 1920 que ni había radio ni mucho menos televisión. Porque María hace historia. Porque trabajó sin parar con los dos negocios. Y porque una niña que había perdido a su madre con 8 años supo salir adelante gracias a su tía Concha que acabó siendo su madrastra. «Me acuerdo que me ponía la abuelita a fregar los cacharros y me tenía que poner un taburete porque no llegaba», la recordaban con cariño. «Y cuando le enseñó a bordar un ajuar a una novia»… Solo hay que esperar a que se despierte para conocerla mejor.

Gregorio Martínez, alcalde de Buendía, había advertido de su sentido del humor: «Cuando estaba su madre tenía con quién hablar, ahora dice que se aburre» (risas).

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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