María Ángeles, panadera de Valencia, se muda a un pequeño pueblo de Cuenca: «Calidad de vida 100 %»

Ha reabierto el horno de Huerta del Marquesado, un municipio con apenas 173 habitantes

El perfil de TikTok @nosvamospalpueblo.es, que está revolucionando la forma de contar historias del medio rural a través de sus propios protagonistas, ha visitado recientemente el horno tradicional de María Ángeles en Huerta del Marquesado, un diminuto municipio de Cuenca de apenas 173 habitantes.

«Visitamos Huerta del Marquesado para conocer a María Ángeles y su horno tradicional», comienza el vídeo, mostrando la entrada a la panadería. Allí, la propia María Ángeles se presenta: «Soy la nueva panadera de Huerta del Marquesado, y la verdad es que estoy muy contenta. Es un pueblo maravilloso. Para vivir, de categoría. Calidad de vida 100 %».

El perfil de TikTok destaca la elaboración artesanal de panes con masa madre en el horno de leña «moruno» de escopeta que dirige María Ángeles. «Hacemos panes grandes, pequeños, redondos, magdalenas, tortas de aceite, galletas… un poquito de todo. Todo casero y artesano», explica la panadera. 

El vídeo también permite ver el funcionamiento del horno y la amplia variedad de productos que ofrece, desde panes tradicionales hasta dulces típicos de la zona.

Amplia experiencia

El horno, que llevaba cerrado desde octubre del año pasado, ha vuelto a la vida gracias a María Ángeles Albert, originaria de Valencia. La emprendedora, con amplia experiencia en la panadería tradicional, trabajaba anteriormente en Motilla del Palancar, pero tras averiarse su horno, decidió explorar nuevas oportunidades en La Manchuela. 

Fue entonces cuando descubrió Huerta del Marquesado, se enamoró del pueblo y de sus vecinos y no dudó en establecer allí su negocio. «Aquí ya me jubilo», confesaba a El Digital de Cuenca hace unos meses. 

Una acogida excepcional

La acogida ha sido excepcional, no solo en el propio pueblo, sino también en las localidades cercanas a las que surte de pan y dulces artesanos. Actualmente, su producción diaria ronda los 60 kilos, lo que se traduce en unas 400 barras de pan diarias.

En el horno El Solanillo, los vecinos pueden encontrar desde roscas y panes de aceite hasta panes de orégano, de pimentón, de kilo o de medio, además de magdalenas y galletas de limón típicas de la zona, que se han convertido en auténticos favoritos.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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