Un pueblo de Cuenca estrena una sala inmersiva única en España

Belinchón inaugura este espacio dentro del Centro de la Luz y el Conocimiento

No hace falta viajar a Madrid o Barcelona para vivir una experiencia inmersiva de última generación. En un pequeño municipio conquense se ha inaugurado una instalación única en España: una sala envolvente donde la tecnología transforma la educación, la cultura y el ocio local.

Se trata de un espacio como pocos a nivel nacional dentro del Centro de la Luz y el Conocimiento, ubicado en la localidad de Belinchón, que se ha convertido en el corazón cultural, educativo y tecnológico del pueblo.

Inaugurada el pasado 1 de noviembre, la sala inmersiva completa el proyecto del Centro de la Luz y el Conocimiento, que abrió sus puertas el año pasado. El alcalde, Jesús López, no oculta su orgullo: “Podemos decir que en pueblos como el nuestro no hay nada igual, y en ciudades grandes se pueden contar con los dedos de la mano. Es un proyecto pionero en España”.

Foto: Facebook Ayuntamiento de Belinchón

La sala, de 70 metros cuadrados y con más de 200 metros cuadrados de superficie de proyección sobre paredes y suelo —parte de ellos interactivos—, permite al visitante adentrarse en una experiencia envolvente única. Además, cuenta con una cabina holográfica de 86 pulgadas, una de las pocas que hay en toda España.

“Lo habitual son videomappings que se proyectan sobre las fachadas de edificios o conventos de forma temporal, pero esto es una sala inmersiva fija y municipal”, explica el alcalde a El Digital de Cuenca.

Un centro para aprender, disfrutar y crecer

El Centro de la Luz y el Conocimiento —que ha supuesto una inversión de 1,5 millones de euros— se inauguró hace un año, y en él confluyen la formación, la cultura y la sostenibilidad. Ya han pasado por sus aulas más de 500 escolares de la comarca dentro de un programa de educación medioambiental vinculado al auge de las energías renovables en la zona.

Asimismo, el alcalde de la localidad ha explicado que están trabajando con una empresa para que, a lo largo de este año, más de 2.000 niños realicen ese curso de educación medioambiental. Todo “para los jóvenes el día de mañana tengan probablemente más conciencia de que hay que proteger nuestro entorno y nuestra diversidad. Más conciencia de la que podemos tener probablemente a lo mejor nosotros o las generaciones mayores”.

Foto: Facebook Ayuntamiento de Belinchón

Con las herramientas disponibles en la sala López espera que “los niños puedan aprender jugando”. El edil calcula que la sala inmersiva puede albergar una capacidad para unas 300 personas.

El alcalde insiste en que el objetivo desde el principio fue romper con la idea tradicional de los centros de interpretación. Por eso, el proyecto evolucionó hacia el concepto actual del Centro de la Luz y el Conocimiento, un espacio dinámico, vivo y cambiante.

El espacio también acoge exposiciones, talleres, reuniones empresariales y actos culturales, y el Ayuntamiento planea incluso celebrar bodas civiles inmersivas. “Si alguien sueña con casarse en Egipto en Las Vegas o en el Amazonas, aquí lo podrás hacer. Y mucho más económico, por supuesto”, resalta el alcalde añadiendo que tienen que ser “imaginativos” alejándose de lo común como puede ser realizar el enlace en un despacho del consistorio que cree que puede resultar algo “frío”.

De la luz del sol al conocimiento compartido

El proyecto toma su nombre de la propia historia del municipio. “Belinchón fue importante por sus salinas, donde la luz del sol evaporaba el agua y daba la sal. Ahora la luz genera energía en las placas fotovoltaicas y ahora mismo estamos empezando a tener ese plus igual que entonces y, por el lado del conocimiento, es porque queremos que sea un espacio cultural y de formación”, explica el alcalde de la localidad.

Foto: Facebook Ayuntamiento de Belinchón

En su interior, además de la sala inmersiva, hay una zona expositiva interactiva que recorre la historia, las tradiciones y las danzas locales, con más de 200 fotografías históricas y recursos digitales que permiten a los visitantes conocer la identidad belinchonera.

“Es una manera más de poder conocer nuestra identidad como belinchoneros. No podemos olvidarnos de lo que somos”, señala López.

Orgullo y futuro

Desde su inauguración, el centro ha despertado una enorme expectación donde el alcalde asegura que está recibiendo bastantes llamadas desde entonces de gente interesada en conocerlo. “Al principio algunos vecinos pensaban que estábamos locos por querer hacer algo así en un pueblo pequeño. Los vecinos se sienten orgullosos y es un proyecto que nos pone en el mapa cultural”.

Foto: Facebook Ayuntamiento de Belinchón

Dado el creciente interés, el Ayuntamiento contará con una persona encargada de gestionar las visitas y los horarios, aunque la entrada seguirá siendo gratuita.

El proyecto, además, se suma en una estrategia más amplia de desarrollo local que incluye una futura planta fotovoltaica municipal para reducir el 70-80 % del coste energético de los vecinos o un área de autocaravanas, entre otras cuestiones.

“Belinchón es un lugar donde se puede vivir y trabajar. Entre todos los municipios de la comarca tendríamos que crear sinergias para que alguien pueda venir a nuestra localidad, pero también ir al resto de municipios de alrededor para hacer que la comarca que crezca”, explica López.

El Centro de la Luz y el Conocimiento es, en definitiva, un símbolo de cómo un pequeño pueblo puede iluminar el camino hacia el futuro combinando historia, innovación y orgullo local.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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