La Betty, una tienda retro de Cuenca para perderse entre recuerdos: «llevo coleccionando desde los 8 años»

Una tienda curiosa, según la define su propio dueño

Pedro Martínez se mueve más en ferias y concentraciones de los 80 que en su propio comercio, ya que confiesa que «no hay mucho público» en el día a día de este tipo de objetos que marcaron a fuego toda una generación: «Pero bueno, el local es mío y el dependiente soy yo» (risas). Por lo que a pesar de los costes que conlleva un negocio autónomo, y en su caso se suma la competencia desleal por Internet, siempre echa mano de su pasión como coleccionista.

Sus clientes son los que vienen a propósito, los que buscan su ubicación aprovechando la visita turística, sobre todo de la zona de Levante, según desveló. Aunque todo el que pasa por delante del escaparate acaba deteniéndose a mirar los juegos y personajes de sus series favoritas.

Escaparate de La Betty en el pasaje anexo a Carretería/ Néstor Robaina

Star Wars, Rocky, Regreso al Futuro, Dragon Ball, Indiana Jones, Disney, Marvel, videojuegos, películas, música, pósters, miniaturas… Martínez lleva coleccionando desde los 8 años y su pieza más valiosa es un ordenador Amstrad que tiene en su casa. «Bueno, millonadas no vale nada, hay veces que se paga bastante dinero por rarezas, pero esta es más bien una tienda curiosa, diferente», expresó.

UNA MUJER VINCULADA A TODO TIPO DE PROFESIONES

Por supuesto el nombre de su tienda es el que más le inspira: «Betty representa a una mujer adelantada de su época, súper atractiva, a la vez súper coqueta, una mujer que se vincula con todo tipo de profesiones, puedes ver Betis mecánicas, futbolistas, DJ’s, camareras, azafatas…, creo que es un poco la esencia de la mujer femenina de antes, además con el pelo corto».

Expositor de objetos curiosos/ Néstor Robaina
Sección de videojuegos retro/ Néstor Robaina

Esta dedicación se ha convertido en su hobby después de llevar 40 años trabajando en el mundo de la construcción y en Navidad cumplirá cuatro años vendiendo ilusiones en este pequeño escondite de la ciudad de Cuenca, edición limitada: «Esta mañana ha venido un cliente a por una PSP y a por unos juegos, y si ahora llegara otra persona y me dijera ‘tráeme otros’ no se puede, habrá que ver si los podemos traer, en qué condición están, si funcionan…». Porque detrás del rojo de sus puertas cada producto es único y no forma parte de ninguna producción en cadena.

«Yo le compro cosas a la gente, muchas cosas», reconoció mostrándose orgulloso de vender lienzos en tela que ya no se encuentran en ninguna parte o cuadros de madera con sus imperfecciones. Quizá sus pósters de dinosaurios los venda por 20 euros, pero uno que quitaran del cine y lo doblaran podría valer lo que sea: «Yo he vendido dos pósters de La Sirenita de Disney por 180 euros y doscientos y pico, depende del estado en que esté y si es original de la época, pero los vendí baratos».

Martínez explica el origen y el estado de sus pósters/ Néstor Robaina

«Ese por ejemplo es una reedición de cuando digitalizaron la película de Star Wars I y la volvieron a echar en el cine, es del cartel que ponían en la cartelera pero 20 años después, ahora me dices cuánto vale y no te lo sé decir», enfatizó. «¡A ver si encuentras otro! Búscalo y lo valoramos, pero en el momento en que lo veas por debajo de 2.000 pavos ya te digo yo que no es original, ¡seguro! Ja, ja, ja». Sin duda, el lugar perfecto para pasarse un buen rato mirando, tan solo girando sobre el propio eje. Buscando por fuera ese pequeño detalle que activa algo más grande por dentro.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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