Este martes 4 de noviembre finaliza la huelga general que comenzó el 30 de octubre convocada por el Sindicato Estatal de Técnicos Superiores Sanitarios (SIETeSS) en Cuenca. El representante de los Técnicos Superiores Sanitarios (TSS), Manuel Alberto Galletero, ha explicado a El Digital de Cuenca que se trata de una serie de reivindicaciones, «la más antigua de hace 40 años y la más moderna de hace 13». Por este motivo, consideró necesaria la protesta porque «si en 13 años no se ha conseguido nada, hay que sumar la presión». «No queremos, pero es que nos obligan», confesó.
La puesta en marcha del Grado Universitario es una de sus mayores reivindicaciones, ya que su titulación no se hace en universidad, y buscan una equiparación justa con el resto de Europa: «No podemos salir a trabajar al extranjero porque no tenemos homologada nuestra titulación y los que quieren venir aquí a trabajar no pueden tampoco por el decremento en la nómina».
UTILIZAMOS APARATOS MUY TECNOLÓGICOS Y NECESITAMOS RENOVARNOS
En este sentido, declaró que si tuvieran el Grado podrían hacer Posgrados y aumentar su formación en paralelo a los avances del HUCU: «Utilizamos aparatos muy tecnológicos y necesitamos renovarnos cada cierto tiempo, pero como no tenemos el Grado no podemos avanzar, simplemente nos dan cursillos muy básicos y así no podemos llevar a cabo adecuadamente el ejercicio de la profesión». A su juicio, un aparato que se tarda 300 horas en aprender no se puede enseñar en 75 y no se asimila igual que en el resto de Europa.
Precisamente otra de las reivindicaciones más antiguas es el pago en nómina correspondiente al Grupo B, pues aunque pertenecen a esta clasificación profesional desde hace tiempo se les paga conforme al Grupo C1: «Ya terminó el Plan de Bolonia y todavía no se nos está pagando como Grupo B».

Asimismo, estimó la propuesta de crear una figura de Coordinador Técnico Superior (CTS): «Aunque llevamos 14 años teniendo coordinadores técnicos, no está regulada la figura dentro del SESCAM y los incrementos de nómina por noches y festivos trabajados están en un limbo».
Junto a ello, lamentó que no tuvieran carrera profesional. En su opinión, la carrera que se forja por cumplir una serie de años trabajados, presentar una serie de docencias y apartados en el currículum y conseguir créditos en formación que habilitan para los cuatro grados que hay en Castilla-La Mancha no puede seguir cerrada: «Desde que Cospedal la cerró en 2012 Page no la ha abierto y se está aprovechando».