La familia de este pueblo de Cuenca que se fue a Valencia y volvió a sus raíces con una bodega

Su lema, "Somos Vino. Creamos Arte"

Dedicarse al mundo del vino en Cuenca no parece un negocio muy arriesgado a priori. Las tierras de Don Quijote siempre se han caracterizado por mecer a sus viñas y presumir de llevar a la mesa el jugo de sus racimos. Lo saben bien los cinco miembros de la unidad familiar Coronado que desde el año 2002 llevan impulsando su propiedad de padres a hijos. Ahora Bodegas Coronado se ha hecho un hueco en el panorama bodeguero de la provincia de Cuenca y su presencia reciente en el Congreso Culinaria Castilla-La Mancha fue más bienvenida. «Hicimos buenos contactos y estuvo interesante, la promoción siempre es buena», declaró a El Digital de Cuenca su director Raúl Coronado.

Poseen 25 hectáreas de terreno en la zona de La Alberca de Záncara, orgullosos del potencial de la comarca de La Mancha, quizá un poco menos reconocida, pero no por ello menos apreciada. Desde la dirección de la bodega, Raúl Coronado, explicó dónde reside el secreto del éxito de esta propiedad familiar de 5 personas: «Haciendo el mejor vino posible, que al final es una competencia bestial lo que hay en el mundo del vino, y haciendo productos sobre todo diferentes, especiales, ya que también trabajamos variedades que son más peculiares, foráneas, internacionales, que en 2002 estaban en auge».

Raúl Coronado, experto en enología
Raúl Coronado, director de la bodega

Junto con Casildo en la dirección del campo, Rigoberto como embajador de marca, Jesús a los mandos del campo y Marius, personal imprescindible para la vendimia, Raúl ha conseguido transmitir una imagen de tradición y modernidad que va más allá de que la tierra sea «muy buena» en La Alberca. Ni siquiera que haya un clima «muy favorable» y unas variedades «muy expresivas» podrían lograrlo. Definitivamente es «la actitud» del equipo humano la que sostiene todo lo que hay detrás de cada botella.

En Bodegas Coronado tienen dos variedades de uva blanca que son Sauvignon Blanc y Gewürztraminer y cinco variedades tintas: Cencibel, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. Las instalaciones da envidia verlas: «En la bodega tenemos una capacidad buena, lo que pasa es que no llegamos ni mucho menos a llenarlo todo». Todos sus vinos son monovarietales, es decir, 100% de la misma variedad de uva, lo cual saca las cualidades del producto de una forma más pura: «Es el punto diferenciador que tenemos con otras bodegas», declaró Coronado con satisfacción.

Botellas de Bodegas Coronado
Foto cedida

En total, producen unos 130.000 kilos de vino, más o menos: «Es una bodega pequeña pero tampoco tan pequeña» (risas). Se mostró agradecido de que cada vez sean una marca más importante a la hora de comprar vino porque al final es como una garantía: «Ya se empieza a decir que los vinos de Cuenca son muy buenos, ¡es que lo son! Ja, ja, ja».

Su cliente fiel no deja de ser el restaurante de alta cocina, con estrella Michelín, y tiendas especializadas distribuidas por la provincia. Desde La Alberca, un municipio de 1.500 habitantes, Bodegas Coronado deja alto el listón de la vida de calidad en los pueblos con iniciativas empresariales modelo: «Nosotros volvimos a las raíces, porque mi padre se fue a Valencia y nosotros hemos nacido y vivido en Valencia, pero hemos vuelto con el tema de hacer el proyecto de la bodega». Suficiente para brindar.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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