El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha hecho eco este viernes de la complicada situación que viven los cientos de trabajadores que se han quedado en la calle tras el ERE de Mahle, en Motilla del Palancar. Durante su intervención en el acto de colocación de la primera piedra de la futura Oficina Emplea y del Centro de Formación de Cuenca, ha afirmado que su Gobierno mantiene «conversaciones con empresas razonablemente potentes para dar alternativas» a los 466 afectados por el Expediente de Regulación de Empleo en el municipio conquense.
«Hay soluciones, que no van a ser inmediatas o pueden ser milagreras, pero las hay», ha asegurado el presidente castellanomanchego. Asimismo, se ha referido al preacuerdo alcanzado entre el comité y la dirección de la empresa, refrendado por los trabajadores, y que prevé el despido de 506 personas sumando los de Paterna, en Valencia.
«Hacemos todo lo posible para que lleguen empresas, nos lamentamos como nadie cuando alguna abandona la producción, si no es total, parcialmente, y es un desafío que tenemos planteado que nos va a centrar mucho en los próximos meses en la zona de Motilla», prometió el jefe del Ejecutivo regional.
SUMITOMO PODRÁ CONTRATAR A UNA GRAN PARTE DE LAS PERSONAS QUE SALEN DE MAHLE
También la consejera de Empleo, Patricia Franco, definió el ERE en Mahle como una «noticia dolorosa» y mandó un mensaje de ánimo a los trabajadores afectados. Subrayó que, «dentro de lo malo, se ha conseguido aminorar el impacto», pues el expediente afectará a 506 personas y no a 741 como propuso en un principio la empresa. Confió en que «esa bolsa que se deja abierta durante tres años permita nuevamente la recolocación» de los trabajadores y así se ha pedido a los sindicatos: «La complicidad y la colaboración con la administración regional para que se lleven a cabo esas recolocaciones».
En concreto, se ha referido a la empresa Sumitomo, que en octubre de 2024 inauguró una planta de producción automatizada para sistemas de cableado de alta tensión en Cuenca: «Va a poder contratar a una gran parte de las personas que salen de la compañía». En este sentido, consideró que desde el inicio del conflicto la patronal trabaja para buscar «empresas locales en el territorio con necesidades de mano de obra cualificada» que absorban a parte de estos trabajadores.

Por último, Franco avanzó que la Junta activará un protocolo de atención a los afectados, así como el Centro de Orientación y Emprendimiento, y los servicios de Intermediación y Formación Profesional, para la búsqueda de nuevas oportunidades de empleo: «La Junta va a seguir estando presente a lo largo de todo el proceso, especialmente en los procesos de reindustrialización que nos planteamos con el Ministerio de Industria».