A las 10:45 horas de este martes 28 de octubre finalizaba el juicio contra el responsable de prender fuego a la puerta de la Iglesia del Convento de las Concepcionistas de Cuenca declarándose firme la resolución.
El acusado, que responde a las iniciales J.B.G., se mostró en todo momento conforme con la sentencia dictada por el juez durante su comparecencia por viodeoconferencia desde el Centro Penitenciario Fontcalent, en Alicante. Asimismo, respondió afirmativamente al ser preguntado por la comprensión de la pena, también reconoció los hechos, y renunció a su derecho a interponer recurso a dicha sentencia.
En total, son cinco años de cárcel y seis meses: cinco años por el delito de incendio y seis meses por el delito de daños. Eso sí, la condena está sustituida por el internamiento en un centro psiquiátrico por el tiempo máximo de esa misma duración, o sea, cinco años y seis meses.

«Tras la declaración libre y voluntariamente prestada, condenamos al acusado como autor penalmente responsable de un delito de incendio con peligro para las personas… un delito de incendio de 5 años con inhabilitación especial, un delito de daños de 3 meses más multa de 6 meses, y una medida de seguridad de internamiento para tratamiento médico especial en establecimiento adecuado por un tiempo no superior a 5 años y 6 meses», según la declaración en sede judicial, actuando la asistencia psiquiátrica como descuento de la pena de prisión.
Además, en concepto de responsabilidad civil, se le ha condenado a pagar al Consorcio Ciudad de Cuenca la cantidad total de 211.145,02 euros, más las costas judiciales derivadas del caso, tanto de la acusación particular como del proceso en general. La sentencia también contempla que en caso de impago contará un día sin libertad por cada dos cuotas sin pagar.
Tanto Abogados Cristianos que pedía 15 años como la defensa mostraron su conformidad en la sala con los respectivos escritos, así como el propio acusado que aseguró desde la pantalla a distancia comprender «perfectamente» lo que estaba escuchando en la Audiencia Provincial de Cuenca.
«¿Usted estaría dispuesto a reconocer los hechos y conformarse con las penas del Ministerio Fiscal?». «Sí, estoy de acuerdo», concluyó J.B.G.

ACUERDO SATISFACTORIO
Tras la celebración del juicio oral, el abogado de la Fundación Española de Abogados Cristianos, José María Fernández, destacó que es un acuerdo satisfactorio: «Al final los acuerdos se alcanzan precisamente porque son satisfactorios, nos ha parecido que la Fiscalía ha hecho un acuerdo moderado, a la defensa también se lo ha parecido, y por lo tanto, lo que nosotros queremos es que este señor no esté en la calle, que no pudiera ser un peligro para él mismo y para otras personas». Fernández hizo hincapié en que si va a recibir tratamiento psiquiátrico eso sea lo mejor y espera que incluso pueda reconducir su vida de la mejor manera.
En cuanto a la carga económica «parece que es una persona que no tiene medios y como la sentencia declara que es responsable civilmente, probablemente el Estado tenga que ser subsidiario».
Esos cinco años y seis meses constituyen la pena máxima posible, teniendo en cuenta el estado actual de salud mental del condenado. Sin embargo, «en el hipotético caso de que los médicos decidan que ya ha sido curado, probablemente pudiera ser liberado incluso antes de los cinco años y seis meses». A lo que el abogado añadió: «Sinceramente creemos que es poco probable».











