La Virgen de la Luz regresa a su templo en Cuenca

Tras la rehabilitación realizada

Durante casi cuatro meses la patrona y alcaldesa honoraria de Cuenca ha permanecido en la Catedral, donde ha recibido culto junto a la Virgen del Sagrario, mientras avanzaban los trabajos de restauración en su parroquia

La imagen de la patrona y alcaldesa honoraria de Cuenca ha regresado a su camarín de culto en la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, una vez finalizada la fase principal de las obras de rehabilitación del edificio.

Virgen de la Luz

El pasado 3 de julio la Sagrada Imagen fue trasladada a la Catedral para recibir culto en la Capilla de Nuestra Señora del Sagrario. Durante casi cuatro meses, dos de las imágenes más veneradas por los conquenses —la Virgen del Sagrario y la Virgen de la Luz— han compartido espacio en este emblemático lugar de la seo conquense.

Los trabajos de restauración de la iglesia comenzaron a finales de mayo con la instalación del andamio en la fachada principal. La intervención, con una duración prevista de seis meses y un presupuesto cercano a los 370.000 euros, está siendo ejecutada por la empresa Construcciones COBE, adjudicataria del contrato. La actuación se lleva a cabo a instancias del Ayuntamiento de Cuenca y con la financiación del Consorcio de la Ciudad de Cuenca.

El proyecto contempla la reparación de grietas en techos y muros laterales, la restauración de las patologías visibles en las fachadas —como fisuras, desconchados y manchas de humedad—, la pintura integral del templo y la rehabilitación de los elementos deteriorados del alero.

Virgen de la Luz

La iglesia cerró temporalmente al culto el pasado 15 de septiembre, cuando las obras alcanzaron la fase de sellado de grietas, una medida adoptada por la Dirección Facultativa de los trabajos en coordinación con la parroquia, con el fin de garantizar la seguridad de los fieles y facilitar el desarrollo de las labores de restauración.

Con su regreso a la parroquia de la Virgen de la Luz, los conquenses recuperan uno de sus referentes espirituales más queridos. La imagen ha vuelto ya a su camarín, donde muy pronto podrá ser venerada de nuevo por los fieles, devolviendo así la normalidad al templo y a la devoción popular que la ciudad le profesa desde hace siglos.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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