El Digital de Cuenca ya se hizo eco hace unos días del malestar vecinal por un contenedor deteriorado en el barrio de San Fernando, que llevaba en mal estado desde agosto y que generaba importantes molestias a los residentes. El contenedor fue repuesto y la zona limpiada a mediodía, antes incluso de publicarse la noticia en este medio, tras la denuncia vecinal.
Ahora, los vecinos del barrio vuelven a alzar la voz, esta vez por el lamentable estado de la calle Mastranzo, una de las vías más transitadas de la zona, situada junto a la conocida Plaza de la «U». La presidenta de la Asociación de Vecinos de San Fernando, Nina Manzanares, ha mostrado su malestar junto a otros residentes por la falta de actuación municipal en una calle que, aseguran, se encuentra cada vez más deteriorada.

El problema no es nuevo. Ya en el año 2024 el Ayuntamiento de Cuenca abordó en un pleno municipal la necesidad de intervenir en esta vía. En aquella sesión, el exconcejal de Urbanismo, Mantenimiento Urbano y Movilidad, Adrián Martínez, reconoció que el Consistorio tenía previstas actuaciones en Mastranzo, aunque advirtió que no podrían ejecutarse con urgencia «por falta de medios». No obstante, el entonces edil aseguró que el equipo de Gobierno realizaría una valoración de los trabajos necesarios e incluso contemplaba incluirlos dentro del Plan de Mantenimiento Urbano.
También el Grupo Municipal Cuenca en Marcha – Unidas por Cuenca (CeM) llevó el asunto a pleno, a través de su portavoz, María Ángeles García, quien explicó que «los vecinos de esta calle aseguran que los desperfectos existentes no están en espacios privados de uso público y, por lo tanto, es competencia del Consistorio su reparación».

A pesar de estos compromisos y de las reiteradas peticiones vecinales, la calle continúa en un estado muy deteriorado. «Se está hundiendo el muro, no es de recibo tener esta calle así. Llevamos con esta situación cerca de dos años y tememos que en algún momento pase alguna desgracia», denuncia Nina Manzanares. «No pueden pasar sillas de ruedas y las alcantarillas están hundidas justo delante de la puerta de un gimnasio. Antes había allí una sala infantil, pero los niños no podían salir a la calle por el peligro que supone. Ahora han abierto un nuevo aparcamiento enfrente y ni siquiera se puede cruzar. Tanta burocracia para arreglar los problemas del barrio no es buena», lamenta.

La presidenta explica además que ha comunicado la incidencia al Ayuntamiento a través de la aplicación municipal, «pero me respondieron que estaba solucionado, y sigue igual que estaba». A su juicio, esta calle «debería convertirse en un paseo peatonal que enlazara el nuevo aparcamiento con la calle Hermanos Becerril».

Otras vecinas comparten su frustración. Conchi López considera que «la bajada de la calle Mastranzo es una vergüenza, está toda levantada y abandonada. Las jardineras se van a caer. Antes teníamos un parque infantil y lo tuvieron que quitar porque los niños corrían peligro. Pagamos muchos impuestos para tener la calle mejor».

Por su parte, Pilar Villanueva recuerda que esta situación «no es nueva». «Ya vino una concejala del Ayuntamiento para hacer fotos y llevarlas al pleno porque es una vergüenza de calle total. Tener la calle Mastranzo levantada no se entiende, es un problema de años. Yo he llamado personalmente al Ayuntamiento para denunciar su estado», asegura.

Mientras tanto, los vecinos de San Fernando siguen esperando que el Consistorio cumpla los compromisos adquiridos hace más de un año y acometa por fin las obras necesarias para recuperar una de las calles más transitadas del barrio.
