El Consistorio reconoce en un informe que las mejoras realizadas son insuficientes y encarga un nuevo proyecto técnico para estudiar desvíos de agua en la zona.
Los vecinos del Parque del Huécar aseguran que sus garajes se inundan cada vez que llueve con fuerza y culpan a las obras del paso peatonal del Puente de la Trinidad de agravar el problema. El Ayuntamiento de Cuenca decidió aplazar la recepción de la obra tras las protestas vecinales y admite en un documento oficial que las actuaciones realizadas «no son suficientes» para frenar las acumulaciones de agua.

El problema de las inundaciones en los garajes del entorno del Parque del Huécar sigue sin resolverse. Los vecinos aseguran que cada tormenta vuelve a anegar los sótanos de sus viviendas, una situación que, según explican, se agravó tras la construcción del paso peatonal del Puente de la Trinidad.
La tensión llegó al punto de que, el pasado mes de mayo, los residentes de la zona decidieron protestar durante la inauguración de la obra, mostrando pancartas y reclamando soluciones. Aquella misma mañana, el Ayuntamiento de Cuenca optó por aplazar la recepción oficial del proyecto, atendiendo a la petición de los vecinos y con el objetivo de solicitar más informes sobre la red de evacuación de aguas en el entorno.

El alcalde, Darío Dolz, defendió entonces que la obra «está perfectamente ejecutada y poco o nada tiene que ver con lo que ocurre en los garajes», aunque reconoció la necesidad de revisar los colectores. Explicó además que el paso peatonal, con una inversión cercana a los 887.000 euros, ha mejorado la pendiente y la hidráulica del entorno, pero admitió que la acumulación de agua responde a un problema estructural: la confluencia de caudales procedentes de Puerta de Valencia, Hospital de Santiago, Calderón de la Barca y Fray Luis de León.

Tras la gran tormenta del 2 de mayo, cuando cayeron 18 litros por metro cuadrado en menos de una hora, la plaza volvió a inundarse. Según el alcalde, el granizo llegó a obturar las cañerías, aunque el agua se evacuó pocos minutos después sin intervención de los bomberos. Aun así, el Ayuntamiento se comprometió a encargar nuevos informes técnicos sobre la red de colectores «para reducir el volumen de agua que llega a este punto de la ciudad».
«Esta obra era una oportunidad para solucionarlo»
Los vecinos, sin embargo, insisten en que las causas están más que identificadas. Pedro Pérez, portavoz de los afectados, recuerda que «todo empezó cuando se construyó el parque del Huécar. Antes no había inundaciones, y desde entonces cada tormenta nos deja los garajes anegados».

Pérez, junto a Inmaculada Olivares, presidenta de la comunidad de los portales 3, 5 y 9, explica que presentaron alegaciones al proyecto antes de que comenzaran las obras de la pasarela y el túnel. «Advertimos que el agua se acumulaba al pie del Puente de la Trinidad, que bajaba por las escaleras del Hospital de Santiago y que el colector que viene de Puerta de Valencia es insuficiente. Propusimos soluciones, pero no se nos escuchó», lamenta.
El 28 de mayo de 2025, tras una nueva inundación, los vecinos se reunieron con el alcalde y los técnicos municipales. En el informe que el Ayuntamiento remitió después de esa cita, se reconoce que el paso peatonal no tiene relación directa con las inundaciones, aunque admite que «la mejora realizada es insuficiente y no evita el problema».
Ese documento —una respuesta oficial del Ayuntamiento de Cuenca— fue mostrado por el propio portavoz vecinal, Pedro Pérez, al redactor de El Digital de Cuenca durante la elaboración de este reportaje, lo que acredita la veracidad de su contenido y el compromiso de los vecinos por aportar pruebas sobre la situación.

El escrito municipal añade que se ha encargado la redacción de un proyecto técnico para estudiar el desvío de las aguas hacia el otro lado del puente y precisa que modificar el colector reducido de 600 milímetros es inviable económicamente, por su incidencia en el resto de la red. La empresa constructora ha sugerido elevar el suelo de los garajes y cambiar las puertas de acceso, aunque el Consistorio indica que habría que determinar a quién corresponde asumir el coste de esas actuaciones.
Además, el Ayuntamiento se ha comprometido a retirar los bancos situados frente a los edificios, pavimentar la rotonda y acondicionar el parque, con mejoras en las calles y las zonas infantiles.

Pese a ello, los vecinos siguen esperando una solución real. «Han pasado más de cuatro meses desde la reunión y no sabemos nada nuevo. Las cosas van muy despacio», lamenta Pérez, que recuerda que este año ya han sufrido tres episodios de inundaciones: el 5 de mayo, el 17 de junio y el 5 de julio.
«Esta obra era una oportunidad para solucionar un problema que venimos padeciendo desde hace décadas», concluye el portavoz vecinal. «Pero, de momento, todo sigue igual.»
