Una gran noticia para Cuenca, el poder contar con un investigador de gran calado que sigue destacando desde Madrid pero de manera internacional.
El investigador conquense David Ávila Brande (doctor en Ciencias Químicas y Vicedecano de Estudios y Nuevas tecnologías en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid) firma en el boletín de la Facultad de Ciencias Químicas un análisis que enmarca el Premio Nobel de Química concedido a Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por el desarrollo de las redes metalorgánicas (MOF), una familia de materiales porosos que, según explica, han pasado de ser un concepto académico a una plataforma versátil con aplicaciones en energía y medio ambiente.
En su artículo, Ávila describe los MOF como estructuras cristalinas construidas “a modo de LEGO molecular”, en las que nodos metálicos y ligandos orgánicos se ensamblan para crear cavidades internas capaces de albergar y transportar moléculas de forma selectiva. Esa arquitectura, subraya, habilita usos que van desde la captura de CO₂ y el almacenamiento de gases hasta la purificación de agua y la catálisis.
De Cuenca al Nobel
El texto recorre la genealogía científica que desemboca en el Nobel: la propuesta conceptual de Richard Robson a finales de los años 80; las estructuras estables y flexibles de Susumu Kitagawa, capaces de adsorber y liberar gases; y el salto de Omar M. Yaghi con el MOF-5 (1999) y la química reticular, que abrió la puerta a familias isorreticulares con cavidades a medida. El balance, en palabras de Ávila, es la consolidación de un paradigma para diseñar materiales funcionales modulables con impacto potencial en la transición energética y la mitigación ambiental.
El boletín destaca además un segundo frente de avance biomédico firmado por Alba Angelina y Óscar Palomares (Bioquímica y Biología Molecular, UCM): un estudio reciente que sitúa a la vacuna polibacteriana MV130 como estrategia preventiva frente al asma alérgica, con resultados duraderos en modelos preclínicos y efectos inmunorreguladores en células humanas.
La edición se completa con noticias, agenda de divulgación, recomendaciones de lectura —con títulos coordinados por Quintín Garrido— y una invitación a la comunidad universitaria y al público a proponer contenidos a través de [email protected].
Según concluye Ávila, la combinación de diseño molecular y aplicación tecnológica ilustra cómo la investigación básica puede trascender el laboratorio y ofrecer respuestas a los retos sanitarios y ambientales del presente.
Hay que recordar que Ávila es un conquense de renombre, cursó sus estudios con matrículas de honor en el Colegio Público El Carmen y en el Instituto de Enseñanza Media Fernando Zóbel, centros en los que se formó antes de emprender su carrera universitaria e investigadora.