El aceite de un pueblo de Cuenca que te «teletransporta»

El secreto está en la extracción

fdh, Fuentelespino de Haro. Así, tal cual, en minúsculas, esa es la marca, la del pueblo de Cuenca donde crecen cada año sus olivos, los que dan a la vez el fruto y la incertidumbre, por la lluvia y el calor. Mirar al cielo siempre ha sido una necesidad básica para ella, que es la dueña de esta genial empresa de aceite que busca la exquisitez en cada campaña.

Conchi Prieto es más que una empresaria, es una amante de sus árboles, de su aceite y de su negocio. No lo pudo definir mejor, pues «si hueles y pruebas el aceite inmediatamente te has teletransportado al campo» gracias a su olor a tomatera y su gusto exclusivo.

Conchi expone en su stand de Naturama 2025/ Foto cedida

Es un aceite de oliva virgen extra de variedad Picual 100%, una de las más valoradas en España por los agricultores. Pero además es cosecha temprana y extracción en frío, este es su secreto. Prieto explicó cómo este aspecto marca la diferencia: «Digamos que para sacar esa cantidad de aceituna lo que se hace en las almazaras es meterle calor, y nosotros al revés, lo hacemos en frío para que salga muy poca, así hay mucha calidad pero cantidad no».

Y por eso se vende a clientes especiales y paladares conquenses que de vez en cuando quieren darse un homenaje. Se puede disfrutar en el Restaurante Casas Colgadas, pero no solo. También en Torreón y en Casa Manzar. Más algunas tiendas gourmet de la calle San Francisco y Cuatro Caminos.

Variedad de aceituna picual/ Foto: aceitedeolivafdh.com
Imágenes del olivar de Fuentelespino/ Fotos cedidas

Sin embargo, la perspectiva de negocio es buena para la campaña que empieza la semana del 13 de octubre. «Hemos cerrado un acuerdo también con otro proveedor de Valencia y la verdad es que nos va bastante bien», expuso con satisfacción, sin dejar de ser consciente del riesgo que conlleva una idea así en la provincia. «A ver, cuando empiezas un negocio siempre tienes la incertidumbre de cómo te va a ir y al final como dependes también del cielo, si llueve, si no llueve, si hace calor, hasta que no estás cogiendo la aceituna no sabes cómo vas a tener el año», relató. Por eso, expuso que cada temporada es distinta y los kilos de aceituna que se recogen varían en función de la cosecha anual.

El cálculo de su producción se soluciona con una sencilla regla de tres. «Solemos hacer unas 2.000 botellas y hay que tener en cuenta que por cada 100 kilos de aceituna salen 13 litros de aceite. Nuestras botellas son de medio litro», concretó. Así que son casi 7.700 kilos de oro líquido conservados en cristal con un diseño que quita el sentido y cuyo principal responsable es Alquimia Diseño. Con otro reconocimiento especial para la almazara de Vellisca Olivares de Altomira. Sin ellos no sería posible todo el proceso hasta el final para poder contemplarlo en la mesa y mojar el pan. Afición conquense donde las haya.

Detalle del producto gourmet/ Foto cedida

¿Cómo definir este aceite con palabras? Conchi Prieto conoce bien a «su criatura». Riquísimo, espectacular, con un sabor distinto y único. El gusto que te deja, efectivamente, es como si estuvieras en el campo.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
Botón volver arriba