Entre vestigios romanos, yacimientos, plazas y diversos espacios patrimoniales que respiran historia, la música y las artes escénicas se han convertido en aliados del patrimonio conquense.
Desde 2022, el programa Actuamos en Patrimonio, impulsado por la Diputación de Cuenca, ha logrado que el arte vuelva a llenar de vida escenarios únicos repartidos por toda la provincia. Lo que comenzó como una iniciativa puntual en el parque arqueológico de Segóbriga se ha transformado en una cita cultural de referencia que combina espectáculos de primer nivel con la puesta en valor de los espacios históricos que los acogen.
Ese trabajo acaba de recibir una de las Medallas al Mérito Cultural 2024 por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha en la categoría de mecenazgo y promoción de la cultura, un reconocimiento que “significa que se está valorando el esfuerzo de muchísimas personas que a veces no se ve, pero que está ahí”, tal y como señala la diputada de Patrimonio, Ferias y Turismo, Mayte Megía a El Digital de Cuenca.

“Actuamos en Patrimonio surge como una evolución del festival Segóbriga Victris, que celebramos en 2021, y quisimos extenderlo al resto de la provincia”, recuerda Megía. La primera edición oficial llegó un año después y, desde entonces, no ha dejado de crecer. Este 2025, la propuesta ha llegado a trece municipios yacimientos como Segóbriga, Noheda o Ercávica, además de distintos espacios patrimoniales locales.
Para la diputada, lo especial del proyecto está en la mezcla entre el nivel artístico y la singularidad de los escenarios: “Se crean sinergias mágicas entre la música y el patrimonio; es algo que no se puede vivir en otro sitio.”

A lo largo de sus ediciones, por Actuamos en Patrimonio han pasado artistas de primer nivel, entre ellos Sara Baras, Seguridad Social o Siloé, y la respuesta del público ha sido constante. “La acogida cada año es mayor somos conocidos a nivel nacional y la verdad que eso es todo un orgullo porque a nivel turístico también nos viene genial”, añade Megía.
En este sentido, señala que la propuesta genera un efecto positivo en las localidades donde se celebra, tanto en términos económicos como turísticos, puesto que supone “un impacto muy positivo en la dinamización de la economía local”.
Los artistas tampoco son ajenos al encanto de la propuesta. “Cuando los llamamos, están deseando actuar en Segóbriga. Es un lugar único, una auténtica joya donde no se puede actuar todos los días. Cuando se les propone, no dicen que no; al contrario, están encantados”, explica Maite Megía.

Con escenarios protegidos y aforos limitados, el objetivo no es tanto crecer en número como mantener la calidad y el respeto por los espacios. “Tenemos la suerte de ser una provincia rica en patrimonio y tenemos la fortuna de poder ponerlo en valor a través de propuestas como esta”, apunta.
Sobre el reconocimiento regional, Megía confiesa que la noticia la emocionó profundamente: “Cuando me lo dijeron, me puse a llorar. Es un premio que reconoce el trabajo de todo un equipo y el esfuerzo que hay detrás de cada actuación.”
El próximo 10 de octubre será cuando recojan el distinguido premio durante la ceremonia que tendrá lugar en el Teatro Casas Ibáñez, en Albacete.

Aunque la edición de este año aún no ha concluido, ya que el último concierto ha sido aplazado, el impacto de este año asegura que está siendo “muy bueno”. La Diputación ya piensa en el futuro del programa. “Siempre trabajamos con la idea de mejorar, en todo. Ese es nuestro objetivo”, resume.
Entre todo lo vivido mediante esta propuesta, Megía, destaca “ver a tantas personas y que salgan felices de ver ese concierto en ese patrimonio con magia”.

Y si hubiera que definir el proyecto en una sola frase, la diputada no duda:
“Actuamos en Patrimonio es cultura, y como bien dice la palabra, patrimonio es Cuenca.”