Vivir hasta el final, una guía ilustrada para saber cómo aplicar los cuidados paliativos en Cuenca

Si conoces a alguien que enfrente los últimos días del viaje de la vida, este libro te interesa

Trasladar a imágenes un contenido ciertamente delicado y de algún modo casi tenebroso es un reto, pero en este caso ha resultado todo un éxito. El libro ‘Vivir hasta el final’ no se deja fuera ni un solo detalle ni, por supuesto, el rigor científico de lo que rodea el final de la vida, tanto para los pacientes, como para sus familiares y cuidadores. «Queríamos plasmar en las viñetas todo el sentido de los mensajes sin que parezca algo infantil y que cuando lo leas te haga reflexionar», esbozó Daniel Ramos, uno de los autores junto a Mónica Lalanda.

El especialista en Medicina Familiar y Comunitaria por la Unidad Docente de Salamanca quiso acercar también a Cuenca «una lectura amable» del tema. «Ni queríamos ser dramáticos, ni tampoco superfluos, porque el tema es lo suficientemente importante y serio como para que nos diera mucho respeto», explicó a El Digital de Cuenca.

Sin ir más lejos, con el dibujo del iceberg expresan a la perfección la realidad del enfermo terminal, pues siempre es más grande lo que no se ve: «Muchas veces nos quedamos con una parte de esa persona que estamos atendiendo, de lo que es la biografía de un ser humano que está al final de la vida y a veces el dolor del cuerpo con sus síntomas no se refiere solamente al órgano, sino a lo de detrás». Así, puso de manifiesto las dimensiones a tener en cuenta: física (síntomas medibles), social (relaciones, familia), psicológica (emociones, cognición) y existencial o espiritual (sentido, propósito, valores). Todas están integradas.

Según van transcurriendo sus páginas se va obteniendo información acerca de todas las etapas y pasos que hay que dar en cada una de ellas. «Hemos intentado cubrir toda esta parte de la Medicina que es muy amplia; hay que darse cuenta que en otros países los cuidados paliativos son una especialidad médica, y aquí en España se hace a través de un Máster». De ahí su necesidad de querer resumirlo todo en un centenar de hojas, eso sí plagadas de imágenes para hacer más sencillo el consumo visual.

‘Vivir hasta el final’ es la compilación más reciente que existe sobre cuidados paliativos y no deja ni un solo aspecto a la improvisación. El feedback está siendo muy positivo: «La gente que lo lee se está manifestando a favor de que se conozca más esto, al que no es sanitario le está ayudando a entender muchas cosas y a comprender que estamos muy mal formados a nivel ciudadano para enfrentarnos al final de la vida, en el domicilio; de repente tenemos que cuidar a una persona con el reto de que se tiene un vínculo afectivo, pues es su familiar». 

UN MARCO, UNA FLOR, UN AMBIENTADOR

El final de vida, independientemente de la enfermedad, es aquello con lo que conviven los sanitarios en su trabajo y, como revela el propio Daniel, por eso sale de forma espontánea todo el contenido de esta lectura. «Son pequeños detalles que ponemos en marcha día a día, pero también hay que tener la sensibilidad a la hora de dar un consejo o cambiar un aspecto de una habitación. Esas cosas tienen la misma importancia que a lo mejor poner una dosis de un fármaco». Por ejemplo, en el mundo de la oncología cada día cuenta y cuidar el entorno con un sillón cómodo, luz natural, una planta o música ambiental pueden marcar una gran diferencia en medio de registros, dispensaciones y otros inconvenientes serios. «¡Es un mundo!», corroboró el profesional. «Al final, se trata de humanizar una atención y tiene que haber detalles».

El libro tiene una utilidad muy clara: salvar la vida, si es que esto pudiera ser posible, de pacientes y familiares que atraviesan una experiencia traumática con motivo de una enfermedad grave. «Te das cuenta por lo que se pasa a nivel personal y cuánto te pueden ayudar estos dibujos», exclamó Ramos en una conversación más íntima. De ahí el motivo de aconsejar su lectura en cualquier punto de España y sobre todo de Castilla-La Mancha y la provincia de Cuenca, no solo por ser una herramienta útil de tener a mano, que al fin y al cabo es de lo que se trata, sino por dejar de sentir que nadie más entiende por lo que se está pasando. A continuación, algunos ejemplos en la galería.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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