El discípulo de Picasso que veraneó en un pueblo de Cuenca

Una iniciativa local busca rehabilitar una casa solariega de 1902 en Villares del Saz para convertirla en un espacio de cultura, turismo y vida rural

En el pequeño pueblo de Villares del Saz, en Cuenca, se encuentra una casa solariega que data del año 1902 con un valor histórico y artístico excepcional. Propiedad de Rodrigo Carrillo, quien tiene vinculación familiar con la propia localidad de Villares del Saz, la vivienda conserva gran parte de su mobiliario original, suelos hidráulicos, tinajas centenarias y una pequeña cueva. Destaca también por haber sido escenario de los veranos del pintor cubano Wifredo Lam, discípulo de Picasso, quien dejó varias obras y dibujos en carboncillo en la pared de la buhardilla de la parte superior de la vivienda.

Foto: JCCM

“Es una belleza y una maravilla de casa. Es en realidad el gran atractivo que tiene”, explica Carrillo a El Digital de Cuenca, que adquirió la propiedad en año 2016-2017 cuando la encontró de casualidad en venta. La casa también guarda historia local otra historia, puesto que fue hogar del alcalde de Cuenca Cayo Conversa y de su descendencia, figuras que marcaron la vida económica y social del municipio.

El proyecto de rehabilitación busca revitalizar el centro del pueblo y ofrecer alternativas de turismo y cultura. La intención inicial es transformarla en una casa rural con restaurante y capacidad para unas diez personas, aunque no se descartan otras opciones que generen un retorno económico sostenible para la comunidad. “Nuestro interés sería darle vida al centro del pueblo y plantear una alternativa de turismo rural o actividades que beneficien a los vecinos”, explica Carrillo.

Aunque reconoce que hay muchas casas rurales, cree que esta propiedad, gracias a su ubicación estratégica a mitad de camino entre Madrid y Valencia, la casa podría atraer visitantes de paso, convirtiéndose en un punto de interés turístico y cultural y generando dinamismo económico para Villares del Saz y los pueblos cercanos.

Foto: JCCM

Pese al entusiasmo, el promotor reconoce las dificultades. Los primeros pasos incluyen reparar la cubierta y asegurar la integridad del edificio, mientras se estudian opciones viables para poner en marcha la casa de manera sostenible. “Ahora estamos en un 0% de avance. Podríamos empezar a ver algo dentro de dos años, pero aún queda mucho camino por recorrer”, admite teniendo en cuenta que la idea actualmente está “un poco en el aire”.

El proyecto cuenta con el apoyo del alcalde y la comunidad local, aunque hasta ahora no han surgido propuestas firmes desde las administraciones.

Recientemente el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Cuenca, Rodrigo Fernández Alcalde, ha estado visitando el espacio y conociendo la propuesta puesto que el espacio ha solicitado apoyo con fondos LEADER al Grupo de Desarrollo Rural ADESIMAN. Acompañado de Rodrigo como promotor y Jorge, el acalde de Villares del Saz.

Foto: JCCM

La visión, sin embargo, es clara: convertir la casa en un referente cultural, turístico y económico, combinando historia, arte y vida rural.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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