Entre consultas, salas de espera y batas blancas ha vivido toda su vida. Viene de una familia de sanitarios con seis generaciones dedicadas a la salud: su padre, médico de familia, y su madre, enfermera, se conocieron trabajando en el centro de salud, y desde pequeña, María Gascón, sintió la vocación de continuar ese legado.
“Desde que tengo uso de razón quise ser médico. Iba con mi padre al centro de salud a ver pacientes y con mi madre también. Es algo que siempre he visto en casa, no podía ser de otra manera”, recuerda en una entrevista con El Digital de Cuenca.
Tras estudiar Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, se especializó en pediatría en el Hospital La Paz, trabajando también en digestivo y nutrición infantil. Allí experimentó la medicina en hospitales grandes, con agendas apretadas, poco tiempo de atención a cada uno y pacientes que rara vez volvía a ver.
“No concibo así la medicina. Para mis pacientes, no soy la doctora Gascón, soy María. Soy parte de su familia, cuando se van de vacaciones me traen recuerdos y así lo percibo yo también. Me sé el nombre de todos mis pacientes, pero no solo eso, de sus padres y de sus abuelos. Es una medicina totalmente distinta”, explica.
La pandemia y el regreso a Tarancón
La llegada de la pandemia en 2020 fue un punto de inflexión. María y su marido decidieron volver a sus raíces, a Tarancón, para criar a sus hijos y trabajar en un entorno más cercano. “Cuando me vine aquí fue un alivio: me siento útil, soy parte de la vida de las familias”.
Tras tres años en Horcajo de Santiago, actualmente trabaja en Tarancón en la parte privada, Centro Integral Cervantes en Tarancón, combinando consulta, docencia en un máster de lactancia y formación a otros profesionales sanitarios.
Divulgación en redes: acercando la pediatría a todos
Al volver a Tarancón, María detectó un problema habitual en el medio rural: abundaban las creencias erróneas y la falta de educación sanitaria. Así nació su perfil de Instagram, donde hoy suma más de 19.000 seguidores bajo el nombre ‘Pediatra de pueblo’.
“Internet está lleno de información, pero también de desinformación. Las familias necesitan referentes confiables. Mi objetivo es ampliar lo que la consulta no da tiempo a explicar”, señala.
El mito más extendido, en su experiencia, es el de que el moco verde es igual a tener que tomar antibiótico y no, el moco como todo en la vida tiene un ciclo. Explica: “la mayoría de los catarros las producen los virus, que ya sabemos que los virus no se tratan con antibióticos, porque los antibióticos solo sirven para las bacterias”.
La creencia por la que puede haberse integrado tanto entre la sociedad se remonta a tiempos pasados. Según el tío abuelo de Gascón, antiguamente con la llegada de los medicamentos el uso de los mismos era desmesurado para cualquier cosa ya que la gente antes de que fallecieran. En este punto explica que el uso indiscriminado de antibiótico “produce resistencias y que es un gran mal”.
Su labor divulgativa ha sido reconocida por editoriales como Penguin, que contactaron con ella para publicar un libro basado en su experiencia y forma de transmitir información a padres y abuelas.
“Pediatra de pueblo”: su primer libro
El libro, publicado el 18 de septiembre, es el primer proyecto literario de María. “Es como un tercer hijo está hecho con muchísimo mimo, desde el cariño, de una forma de ampliar mi consulta, una forma de verter ahí toda mi paz, mis ganas de acompañar a más familias y no solamente a los pacientes de mi consulta”, comenta.
La obra combina evidencia científica, sentido común y anécdotas de consulta, ofreciendo consejos prácticos sobre fiebre, vómitos, diarrea, alimentación, sueño y vacunación, y desmitificando creencias populares. Espera que sirva como una guía de las principales dolencias o patologías pediátricas.
El libro ha tenido una acogida muy positiva entre pacientes y familiares. “Me ha sorprendido gratamente que la gente se haya interesado por la historia de mi familia. Es una forma de brindar un homenaje a mi familia”, añade.
En un momento de reivindicaciones a nivel nacional, desde su experiencia, María Gascón señala que una de las principales reivindicaciones en pediatría y en la sanidad pública en general es el tiempo de atención al paciente y la remuneración de las horas extras. Explica que, en el sector público, los tiempos de los médicos no pueden decidir cuánto dedicar a cada paciente: “En una mañana podía ver 40 o 50 pacientes, y en Horcajo de Santiago llegué a atender niños de nueve pueblos distintos sin ningún filtro” con algunos casos derivados directamente de urgencias”.
Según María, limitar el número de pacientes diarios, respetar la cita previa y aumentar los tiempos de consulta mejorarían tanto la atención como la salud laboral de los profesionales. También destaca que, aunque en la sanidad privada los médicos son evaluados por la calidad de su trabajo y la satisfacción de sus pacientes, en el sistema público esto no ocurre, lo que genera frustración y sobrecarga.
Asimismo, Gascón, reivindica que “faltan políticas de educación sanitaria y luego faltan medios, falta personal”.
De cara a la nueva temporada de catarros y gripes, María Gascón recomienda que los niños se vacunen tanto de la gripe estacional como del Virus respiratorio sincitial (VRS), un virus responsable de la bronquiolitis, cuya inmunoterapia ha reducido notablemente los casos en consulta.
Aunque el COVID sigue presente, se trata ahora de un virus más entre otros habituales como rotavirus o rinovirus. Aun así, la pediatra insiste en mantener las medidas de higiene aprendidas durante la pandemia como el lavado de manos, ventilación de espacios, evitar el contacto cercano con bebés cuando se esté acatarrado y proteger a personas vulnerables, como niños pequeños, ancianos o pacientes oncológicos.
Presentación en Tarancón
El viernes 10 de octubre a las 18:30 horas, María presentó su libro en la Casa de la Cultura de Tarancón, acompañada del escritor local Javier Navarro, cuya madre cuidó a María cuando era bebé y ahora hace lo mismo con los hijos de ella, cerrando así un círculo familiar.
“Es como un bautizo, presentar a mi ‘tercer hijo’ ante mi gente y mi familia. Va a ser muy emotivo, súper bonito vamos a pasar un buen rato. No va a ser una presentación al uso porque también ves como un poco de show, de espectáculo y también para que participen la gente que vaya”, explicó.
Para concluir, deja el siguiente mensaje: “Quiero animar a las familias a querer mucho a sus hijos, que se dejen acompañar por personas que sumen, que aporten, que se informen y que lean y que abracen mucho a sus hijos”.