Un cartel con humor refuerza el civismo canino en Cuenca: «Yo no puedo recogerlo… pero tú sí».
Un sencillo cartel colocado al lado de una caca de un perro en Cuenca llama a la responsabilidad de los dueños de mascotas y, al mismo tiempo, destaca una realidad que se solicita en la ciudad: el del civismo de propietarios de perros.
El mensaje, directo y amable, apela al compromiso individual para mantener el espacio público en buen estado.
Más allá de la anécdota, el mensaje refuerza hábitos que contribuyen a una ciudad más limpia y habitable. Una idea que este cartel sintetiza con eficacia: pequeños gestos que, sumados, hacen la gran diferencia en las calles de Cuenca.
