Cuenca se echa a la calle para vivir una histórica Procesión Magna Mariana

Por el Centenario de la Hermandad de la Virgen de las Angustias

La ciudad reunió a miles de personas en torno a una cita extraordinaria que conmemoró los cien años de la fundación de la Hermandad de la Virgen de las Angustias

Cuenca volvió a demostrar este sábado su profunda devoción mariana. Con motivo del Centenario de la Fundación de la Hermandad de la Virgen de las Angustias, la ciudad vivió una jornada para la historia con la celebración de la Procesión Magna Mariana, un acontecimiento único que llenó las calles de fervor, emoción y solemnidad.

Procesión Magna

El calendario marcaba octubre, pero la tarde quiso ser de primavera. Un sol templado y una brisa suave acompañaron el caminar de las imágenes, que una a una fueron incorporándose al recorrido en una perfecta coreografía de devoción.

Abría el cortejo el conjunto de cruces parroquiales de El Salvador, San Esteban y Nuestra Señora de la Luz, seguidas por los inconfundibles sonidos de la Banda de la Junta de Cofradías, que desde la antigua iglesia de San Andrés anunciaba con trompetas y tambores que la procesión se abría paso por el corazón de la ciudad.

A las cuatro de la tarde, las puertas del templo se abrían para que la Virgen de la Esperanza iniciara su salida, acompañada por la Virgen del Amparo. Desde El Salvador se incorporaban la Virgen de la Amargura, la Virgen de la Soledad y la Cruz; mientras que desde el convento de las Madres Concepcionistas lo hacían la Virgen de los Dolores, la Virgen del Sagrario, el Cristo Descendido y la Virgen de las Angustias. Desde San Esteban se sumaban la Virgen de la Luz y la Virgen de las Angustias del Santuario, completando así el conjunto de imágenes que conformaban el cortejo mariano.

El recorrido transcurrió con solemnidad y una notable participación ciudadana. En distintos puntos del itinerario, los rezos y el sonido de las bandas marcaban el paso de las imágenes, que avanzaban con serenidad por las calles conquenses. El acompañamiento musical corrió a cargo de las Bandas de Música de Las Mesas, Las Pedroñeras y la Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares de Tarancón. A la altura del puente de la Trinidad, el momento se volvió aún más solemne con la incorporación de la Banda de Cornetas y Tambores de la Guardia Civil de Valdemoro, que acompañó el tramo final de la procesión.

Entre los asistentes se encontraban autoridades civiles y militares, así como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que quiso acompañar a los conquenses en este acontecimiento único.

La caída de la tarde envolvió a Cuenca en un silencio respetuoso, solo roto por la música y el sonido acompasado de los pasos. Al llegar las últimas imágenes a la Plaza Mayor, el cortejo culminó su recorrido con la entrada de las Vírgenes y del Cristo Descendido en la Catedral de Santa María y San Julián. Con este momento final, Cuenca puso el broche de oro a una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva, testimonio de un siglo de fe y devoción en torno a la Virgen de las Angustias y a la historia cofrade de la ciudad.

FOTOS | Las mejores fotos de la histórica Procesión Magna Mariana en Cuenca

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
Botón volver arriba