Los médicos salen a la calle por segunda vez para reivindicar un marco propio, mejoras en las guardias, la jornada laboral y la jubilación. Una pequeña muestra de facultativos se ha concentrado frente al Hospital Virgen de la Luz, una protesta que ha sido secundada en toda España con una manifestación en Madrid.
La convocatoria parte del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha CEMS y el Sindicato Médico Andaluz. Durante la lectura del manifiesto han expresado su compromiso con la defensa de los profesionales a los que representan y han mostrado de manera «clara y contundente» que el colectivo está en contra de la modificación que pretende llevar a cabo el Ministerio de Sanidad del Estatuto Marco.
«Llevamos meses reclamando un estatuto propio que recoja nuestras especiales condiciones de formación y responsabilidad, y un ámbito de negociación propio que no silencie nuestra voz», apuntó el portavoz Javier Llavador, quien lo consideró un «atropello intolerable a los derechos de los trabajadores sanitarios» y un riesgo para el futuro de la sanidad pública.

LA LISTA DE AGRAVIOS PENALIZA EL TALENTO
Hasta ahora venían denunciando un borrador que les igualaba con otras categorías profesionales, con una jornada laboral superior y con un sistema de incompatibilidades que «penalizaba el talento». Pero según aclaró Llavador, ha habido escasos avances en las negociaciones y la supresión de derechos laborales es «inasumible». Junto a ello, reclamaron que la hora de guardia se retribuya al menos igual que la hora ordinaria y el derecho al descanso semanal de 36 horas.
Comunicaron que «la lista de agravios es amplia»: sin ratios adecuadas, sin incentivos para puestos de difícil cobertura, sin criterios comunes a nivel nacional, sin plan de conciliación, sin complementos de las pagas extra, sin el 100% del sueldo en incapacidad temporal o maternidad, sin negociación de las vacaciones en mesas sectoriales, sin medidas preventivas de salud para el personal a turnos ni compensación por excepción de turnos, y con convocatorias de plaza cada tres años en vez de dos, y movilidad forzosa sin preaviso suficiente.

Así, lamentaron no ser más que «recursos a los que explotar sin límite» y han querido alzar la voz para que las condiciones no vayan empeorando progresivamente: «No vamos a ceder ni a tolerar este nuevo atropello, seguiremos adelante con firmeza para denunciar este insulto al colectivo». Por tanto, expresaron su rechazo unánime al Estatuto Marco que propone Sanidad, que tacharon de «maltrato institucional».
«Quizá habría que preguntarle al Ministerio cómo se gestiona un sistema sanitario sin médicos, porque es lo que ocurrirá si no se pone fin a la fuga de talento que atraviesa el Sistema Nacional de Salud por las circunstancias en las que se les obliga a ejercer», leyó Llavador, quien matizó que no se trata de reclamar privilegios corporativos, sino solo tener en consideración su labor y cualificación, además de la enorme responsabilidad que asumen cada día. «Porque la Sanidad no puede sobrevivir sin nosotros», concluyó dando las gracias y en medio de un fuerte aplauso de todos los asistentes.

MÉDICOS Y SINDICATOS, TODOS A UNA
Carlos Molina, presidente del Colegio de Médicos de Cuenca, mostró su apoyo a la convocatoria, sobre todo para respaldar la petición de un estatuto propio: «Esa es la negociación y desde ahí, la idea es no bajarnos, sé que es complicado, pero nuestra categoría profesional es totalmente diferente a la del resto de profesionales sanitarios».
Insistió en la excelencia de la vocación: «Todos somos importantes, pero yo creo que el médico es fundamental para un desarrollo de una asistencia sanitaria correcta, de calidad, que es lo único que queremos darle a nuestros colegiados, a nuestros pacientes, una buena asistencia sanitaria». Asimismo, lamentó «la catástrofe de la negociación» con el Ministerio, y aseguró que si se cierra en banda no quedará más remedio que repetir otra vez esta situación de huelga.

TENEMOS QUE CURARNOS NOSOTROS
Por su parte, Javier Llavador, del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha, reveló que se ha creado un Comité de Huelga para exigir al SESCAM la carrera profesional: «Somos la única Comunidad que no la está cobrando y eso implica mucho dinero para el profesional».
En cuanto al seguimiento, confesó que está siendo bastante generalizado: «Yo creo que es mayor que el de la pasada vez que supuso un 40%, según cifras del SESCAM». Aclaró que esta huelga indefinida intermitente está concebida para no cerrar la utilidad del Hospital entero y a la vez poder seguir reivindicando el estatuto propio.
«Vamos a seguir insistiendo, no podemos ser esclavos del sistema que es como nos sentimos ahora, como esclavos», espetó. «No tenemos por qué tener jornadas interminables porque seamos médicos. Nuestro juramento es curar, pero tenemos que curarnos nosotros. Y si nosotros no estamos sanos, el paciente tampoco», sostuvo finalmente con aplomo.