Una idea en Nueva York que cambió la vida de este joven de Cuenca

El joven empresario, recientemente galardonado con el Premio Joven Empresario de Castilla-La Mancha 2025, continúa ampliando Vibra Burger con creatividad y enfoque en calidad, tras consolidar su presencia en Cuenca y Albacete

El joven empresario conquense Alfonso de Dios Velázquez, fundador de Vibra Burger en Cuenca, atraviesa uno de los momentos más dulces de su trayectoria. En apenas tres años ha convertido una idea nacida en un viaje a Nueva York en un modelo de negocio consolidado que hoy cuenta con más de 50 empleados, dos locales en Cuenca, otro en Albacete y planes de expansión hacia Ciudad Real.

Su esfuerzo acaba de ser reconocido con el Premio Joven Empresario de Castilla-La Mancha 2025, un galardón que se suma al recibido previamente por AJE Cuenca y que confirma la meteórica proyección de su proyecto.

El reconocimiento ha trascendido lo empresarial. Incluso su pueblo natal, La Almarcha, ha querido rendirle homenaje con una felicitación institucional en la que destacan “el orgullo de ver cómo el talento y el esfuerzo de un emprendedor almarcheño son reconocidos a nivel regional” y la satisfacción de comprobar que un negocio nacido desde cero es hoy “modelo de crecimiento, calidad e innovación”.

Pregunta: Acaba de recibir el Premio Joven Empresario de AJE Castilla-La Mancha. ¿Qué significa para usted este reconocimiento?
Respuesta: Reconocer el valor y el esfuerzo que supone emprender en cualquier ámbito. Este año nos ha tocado a nosotros, pero detrás hay mucho sacrificio, muchas horas de trabajo. Al final ese es el reconocimiento más que otra cosa.

P: Imagino que fue un día muy especial, ¿no?
R:Sí, está claro. Cada vez que se fijan en ti y en tu proyecto hace mucha ilusión.

P: A nivel empresarial, ¿pudo ser uno de los más felices de tú vida?

R: En mi corta vida en el entorno empresarial, sí que es uno de los días más felices que he tenido.

P: En muy poco tiempo ha recibido el premio de AJE Cuenca y ahora este. ¿Le ha dado tiempo a asimilar tantos éxitos?
R: Cuando emprendes estás tan centrado en trabajar, en innovar, en pensar qué hacer y qué no, que muchas veces ni paras a asimilar lo que consigues hasta que llega un día en que lo haces. Al final pasa el tiempo y muchas veces no te das ni cuenta.

P: En su discurso de premiado comentó que Vibra nació con recursos propios. ¿Cómo recuerda esos inicios?
R: Todo crecimiento de Vibra ha sido con recursos propios. Hay momentos en que se hace cuesta arriba porque las cosas tardan en llegar. Aunque en Cuenca nos acogieron desde el primer minuto, siempre tienes el miedo de si funcionará o no. Pero pienso que cuando trabajas duro y te levantas de los fallos, al final las cosas salen.

Foto: Néstor Robaina

P: ¿Tenían la confianza desde el principio en el proyecto?
R: Sí. Era un sector que conocía muy bien gracias a mi familia, que tiene negocio de hostelería desde siempre. Yo me crié en cocinas y detrás de la barra. Adaptamos lo que ya sabía al modelo que queríamos llevar y confiaba plenamente en que iba a salir bien.

P: ¿Qué le llevó a apostar por el concepto de hamburguesería moderna en Cuenca?
R: Tanto a mí como a mi pareja nos encantan las hamburguesas. Queríamos un modelo de negocio de comida rápida, pero de calidad. Ofrecer rapidez sin renunciar al producto y es un poco lo que ofrecemos en Vibra. No un fast food al uso, sino comida rápida, en el que no haya esperas muy dilatadas en el tiempo y con nivel.

P: El sector está en auge, con marcas como Vicio. ¿Cómo lo valora?
R: Es verdad que es un sector que está en auge y cada vez salen más hamburgueserías. Eso no es malo, pero llegará un momento en que baje un poco y se quedarán las que lo hagan bien. Nosotros no aspiramos a compararnos con grandes como Vicio; son referentes en marketing y crecimiento, pero lo nuestro es diferente.

P: Sé que Nueva York fue importante en el origen de Vibra. ¿Fue allí donde surgió la inspiración?
R: Sí. Con mi pareja viajábamos mucho y se basaban en gastronomía, porque venimos de la hostelería. El último viaje antes de arrancar Vibra fue a Nueva York, y aunque ya teníamos la idea, puede decirse que fue el punto de partida.

P: ¿Qué tiene una burger de Vibra que no tienen otras?
R: Que todo lo hacemos al 100% nosotros. Las salsas son caseras, siempre hemos puesto mucho cariño, te puede gustar más o menos, por eso hay clientes que nos aman o nos odian. También en el proceso de la carne, la picamos y mezclamos hasta dar con la receta exacta que queríamos, lo mismo con el pan. Eso hace que nuestro producto sea único y no se pueda consumir en otro sitio.

Si te quieres diferenciar en este sector, creo que lo único que puedes hacer es hacer tu producto.

P: ¿Cómo trabajan la carta?
R: Intentamos sacar una burger nueva cada mes y vamos dando vueltas a la carta, aunque sin cambiarla continuamente. Siempre estamos dando vueltas a cómo mejorar nuestro producto, centrándonos en aspectos como la carne, el pan y las salsas.

P: ¿Trabajan con proveedores locales?
R: Sí, tanto de la provincia como de la región. Apostamos por producto de kilómetro cero.

P: Actualmente son más de 50 trabajadores. ¿Qué papel juega el equipo en el crecimiento de Vibra?
R: Fundamental. Empezamos con tres personas y ahora estamos entre 50 y 60 según la temporada. Hoy tenemos la empresa muy bien estructurada, lo que nos permite delegar mejor y seguir creciendo.

P: Habló en la gala de innovación y resiliencia. ¿Cómo aplica esos valores al día a día?
R: Emprender te da mucha soltura. Los fallos te hacen aprender y te encuentras a personas que están atravesando la misma situación. Creo que lo más importante es ser humilde, no creerte más que nadie en nada porque hoy estás arriba y mañana puedes estar abajo.

Por eso tienes que apoyar a todo el mundo y contar con esas personas que también te puedan apoyar.

P: También se mencionó el sacrificio personal que conlleva emprender. ¿Cómo lo ha vivido?
R: Soy una persona que siempre ha estado ligada más al deporte que a salir de fiesta. He perdido tiempo de ocio y deporte, que es lo que más me gusta. Hay veces que pierdes relación con amigos porque a veces no puedes ir a esos planes. Aunque mi vínculo de amistades, casi todos, son un poco de mi estilo y al final nos apoyamos unos a otros.

En cuanto a la pareja, tengo la suerte de que Aitana, mi pareja, es también socia, y eso nos ha unido todavía más. Y en lo familiar, como vengo de una familia de emprendedores, siempre he tenido apoyo.

Ahora con todo más consolidado, me gustaría poder volver a practicar triatlón.

P: Actualmente tiene dos locales en Cuenca y uno en Albacete, con planes para Ciudad Real. ¿Cómo ve la expansión?
R: Ciudad Real es una ciudad que nos ha gustado mucho cuando hemos estado en algún evento, no sabemos cuándo abriremos aunque nos gustaría en el año 2026. pero lo primero es consolidar lo que ya tenemos.

Salir de nuestra ciudad fue era un paso de gigantes, Albacete abrió este año y hay que asentarlo bien. Nuestro crecimiento siempre depende de nuestro obrador, Vibra Factory. No podemos colapsar nuestro motor principal.

P: ¿Cómo está funcionando Albacete?
R: Muy bien. Nos conocían algunos clientes ya por el foodtruck y desde el primer día nos han acogido súper bien. Además hay mucha gente de Albacete que estudia en Cuenca Además, la experiencia previa nos permitió hacer un local mucho más ajustado a nuestras necesidades.

P: Desde la apertura del primer local en 2022 hasta hoy, ¿qué balance hace?
R: Muy positivo. No ha sido un camino de rosas y claro que en algún momento te replanteas el modelo de negocio, pero cuando miras atrás ves lo conseguido y te anima a seguir. Estos reconocimientos también son un impulso.

P: ¿Qué significa para usted llevar el nombre de Cuenca fuera?
R: Mucho orgullo. Siempre hemos llevado un cartelito que dice “de Cuenca” en el foodtruck. A la gente le nombras Cuenca y parece que es como si fuese algo de menos. Aunque sea una ciudad pequeña, de aquí salen proyectos muy buenos, pero sí que es verdad que nosotros tenemos mucho orgullo de llevar Cuenca fuera y de haber nacido en Cuenca porque al final es la ciudad que nos ha visto crecer y nos ha apoyado desde el minuto uno.

P: En algún momento, ¿se ha planteado franquiciar?
R: No, nunca. Nos lo han ofrecido varias veces, pero no entra en nuestros planes. Mientras Vibra sea nuestro, siempre lo vamos a rechazar. Esto quiere decir que todo va a ser de nuestro obrador, a ser a nuestra manera y nunca va ser una franquicia porque queremos nosotros tener el control de esto.

A nosotros nos gusta asistir a los servicios de nuestros locales, estaremos pendientes de todo y seguiremos haciendo esto pues hasta que podamos.

P: ¿Qué planes tienen con Vibra Factory?
R: Estamos ampliando, pero también valoramos hacer un obrador nuevo desde cero con las cosas que necesitamos en otra ubicación que sería dentro de Cuenca porque con el proyecto que nosotros tenemos de crecimiento, es una ciudad desde el punto de vista de partida brutal. Y en el futuro puede que abramos Vibra Factory como local propio.

P: El foodtruck os ha llevado a eventos y festivales. ¿Qué balance hace?
R: Adquirimos un foodtruck en nuestro primer año con el objetivo de darnos a conocer. Participamos en algunos eventos como la Burguer Cup. Son eventos en los que las ventas son muy grandes, pero al final nos dimos cuenta de que saturábamos nuestro obrador.

Para nosotros lo más importante es cuidar la marca. No nos importa tanto la facturación, a nosotros lo que nos importa es el producto. Este año por ejemplo hemos hecho 3 o 4 eventos que los teníamos controlados, hemos estado en ferias como las de Cuenca o Albacete, ciudades donde ya tenemos locales entonces podemos trabajar a gusto y cómodo dando soporte de nuestros negocio.

Agradecemos mucho la participación en los eventos que hicimos, pero ahora queremos centrarnos en nuestros locales.

P: Por ejemplo, la afluencia en los foodtrucks en Cuenca durante las fiestas de San Julián fue masiva.

R: Uno de esos días fue nuestro récord de facturación en toda la historia de Vibra desde que empezamos. Teníamos activos tres foodtrucks, el local de Albacete y dos locales en Cuenca, más luego el servicio de domicilio de Vibra Factory.

P: ¿Tenéis nuevos proyectos además de Vibra?
R: Tenemos ideas que pensamos tanto mi pareja como yo, porque una vez que emprendes no te para la cabeza de innovar. Por ejemplo, estamos pensando otra línea de comida rápida con otro producto, pero de momento el foco es Vibra. Si sale, quizá contemos con socios externos para no descuidar Vibra.

Aunque no es seguro que vaya a hacerse.

P: ¿Dónde ve Vibra dentro de 5 años?
R: Consolidada, quizá con alguna apertura más, pero sin sobredimensionar porque no nos vemos abriendo muchísimos locales. Nuestro modelo no nos lo permitiría al trabajar con producto fresco y casero porque la distribución también la hacemos nosotros.

Foto: Néstor Robaina

P: Si tuviera que recomendar una hamburguesa de la carta, ¿cuál sería?
R: La Vibes Burger. Con ella hemos participado en todos los eventos y ganado varios premios. Es equilibrada y mi favorita.

P: ¿Qué consejo daría a jóvenes que quieren emprender?
R: Que si tienen una idea, la lleven a cabo. No hace falta empezar con grandes inversiones, se puede crecer poco a poco. Creo que debería emprender si no es todo el mundo, al menos una parte. El que no lo intenta no falla y creo que no buscar tanto la comodidad que actualmente la sociedad va más encaminada a eso que adquirir este riesgoy al final sale menos gente joven que emprende.

P: Por último, ¿qué mensaje de agradecimiento quiere dar a los clientes?
R: Gracias, porque son el motor principal de Vibra. Sin ellos nada tendría sentido. También por comprender que detrás hay un equipo humano que a veces falla, pero siempre intenta resolver los problemas. Que sigan confiando en nosotros, aunque cometamos errores.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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