El arranque del otoño ha estado marcado por un ambiente inestable y lluvias intensas en muchas zonas del país, entre ellas Castilla-La Mancha y la provincia de Cuenca. Las últimas jornadas han dejado cielos muy nubosos, acumulados importantes de precipitación en puntos concretos y una atmósfera propia del mes de octubre. Sin embargo, el tiempo dará un giro notable a partir de este miércoles.
Según las previsiones de Meteored y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el anticiclón comenzará a dominar la escena meteorológica en toda España. El ambiente se estabilizará, desaparecerán las lluvias y volverán los cielos despejados y las temperaturas en ascenso, incluso con valores que rondarán los 30 ºC en algunas zonas.
En Cuenca, el miércoles habrá cielos poco nubosos o despejados, aunque no faltarán algunas brumas y bancos de niebla matinales, especialmente en zonas de La Mancha y de forma más dispersa en la Serranía. Durante el día, se desarrollarán nubes de evolución, típicas en días de estabilidad.
Las temperaturas mínimas bajarán ligeramente, mientras que las máximas empezarán a subir, alcanzando los 25 ºC en la mayoría de la provincia, con algo más de calor en las zonas altas de la Serranía.
El jueves continuará esta tendencia ascendente en las temperaturas, con máximas que podrían llegar a los 27 ºC, especialmente en el sureste provincial. Habrá cielos mayormente despejados, aunque se espera algo de nubosidad baja por la mañana en el sur y nubes altas que podrían aparecer por el norte al final del día. Las brumas y nieblas seguirán siendo habituales a primeras horas, sobre todo en la Serranía y el sur de La Mancha.
Más calor durante el fin de semana
De cara al viernes y sábado, el calor se intensificará. Las máximas podrían rozar los 29 ºC en algunos puntos del territorio conquense, una situación poco habitual para la primera semana de octubre. El ambiente será seco y soleado, con vientos flojos que tenderán a intensificarse ligeramente por las tardes.
En definitiva, octubre comenzará en Cuenca con un tiempo más propio del final del verano que del pleno otoño. Tras unos días de lluvias y cielos grises, el sol volverá a ganar protagonismo y lo hará acompañado de temperaturas muy agradables.