El Ayuntamiento de Cuenca también incumple sus propias reglas de transparencia

El Ayuntamiento de Cuenca incumple su propio catálogo de transparencia

Desde El Digital de Cuenca les desvelamos en las últimas horas la falta de transparencia que el Ayuntamiento de Cuenca exhibe y que se puede constatar en su página web. El Ayuntamiento de Cuenca presume de contar con un “Catálogo de Contenidos de Publicidad Activa”, un documento que establece con detalle qué debe publicarse en el portal de transparencia, con qué periodicidad y bajo qué criterios. Actas de plenos, grabaciones de las sesiones, contratos formalizados, convenios, subvenciones, presupuestos, retribuciones de concejales y personal de confianza… todo aparece regulado con precisión.

Sobre el papel, el ciudadano debería tener acceso actualizado y completo a la información más sensible de la vida municipal. En la práctica, sin embargo, el Ayuntamiento incumple de manera sistemática sus propias reglas. Muchas de ellas desde hace 5 años.

Contratos menores en la sombra

El propio catálogo municipal de transparencia establece que los contratos menores —esos que se adjudican sin concurso abierto y que, por tanto, requieren de una vigilancia pública aún mayor— deben publicarse trimestralmente y mantenerse accesibles al menos durante los tres últimos ejercicios. Además, se obliga a ofrecer datos estadísticos sobre su número, cuantía y procedimiento.

La realidad es otra. Los contratos menores aparecen publicados de manera parcial, sin continuidad ni desglose, con periodos enteros desaparecidos y sin la trazabilidad que exige la norma. La opacidad en este ámbito no es un detalle menor: hablamos de adjudicaciones que, por su naturaleza, pueden escapar al control público si no se transparentan con rigor. Lo que debería ser un ejercicio de claridad se convierte en un agujero negro en el que el ciudadano no puede fiscalizar el uso de los recursos municipales. Los últimos datos publicados son del cuarto trimestre de 2019.

Declaraciones de bienes caducadas

Otro de los compromisos claros del catálogo es la obligación de publicar las declaraciones de bienes y actividades de los concejales y actualizarlas anualmente. La finalidad es obvia: garantizar que los representantes municipales rinden cuentas de su patrimonio y posibles incompatibilidades, ofreciendo al ciudadano la certeza de que ejercen su labor sin conflictos de interés.

Pero Cuenca tampoco cumple aquí. Declaraciones desfasadas, con años de retraso o sin actualización, convierten este apartado en una mera formalidad vacía. Lo que debería ser un ejercicio de ejemplaridad y confianza se degrada en un escaparate congelado, que en nada se ajusta al mandato de publicidad activa redactado por el propio Ayuntamiento. Los últimos datos accesibles en la web son del año 2016, para el 2017 se remite a la secretaría del ayuntamiento.

Urbanismo bajo llave

El urbanismo es uno de los ámbitos donde más se exige transparencia. El catálogo obliga a publicar de forma clara y accesible los planes urbanísticos vigentes, las modificaciones de planeamiento y, sobre todo, las licencias de obras y actividades concedidas o denegadas, con la obligación de mantener actualizado el histórico de los tres últimos ejercicios.

Nada de esto se cumple de forma rigurosa. El portal municipal ofrece información incompleta, desordenada y con lagunas que impiden seguir la pista real a las decisiones urbanísticas. En un área tan sensible, donde se juega el futuro del desarrollo de la ciudad, el Ayuntamiento de Cuenca incumple su propia hoja de ruta de transparencia, ocultando información clave para los vecinos al mantenarla completamente desactualizada en lo que a licencias de obra o actividad se refiere.

Transparencia de escaparate

El resultado es una contradicción insalvable: el propio Ayuntamiento redacta un catálogo detallado de obligaciones de transparencia que, en teoría, lo compromete a un ejercicio constante de rendición de cuentas. Sin embargo, en la práctica, ignora de manera reiterada esas obligaciones en cuestiones tan sensibles como los contratos menores, las declaraciones patrimoniales de los concejales y la información urbanística.

El portal de transparencia municipal se convierte así en un escaparate vacío, plagado de huecos y de obligaciones incumplidas. El discurso de la transparencia choca de frente con la opacidad real. Y lo más grave es que no se trata de exigencias externas: es el propio Ayuntamiento el que, tras fijar sus propias reglas, decide no cumplirlas.

En Cuenca, la transparencia municipal sigue siendo más un eslogan publicitario que una realidad palpable.

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Cuenca y El Digital de Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio y VOZ Castilla-La Mancha.
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