La Peña El Mandil entrega sus distinciones en una comida celebrada en el restaurante Manga de la Plaza Mayor el 18 de septiembre, en vísperas del arranque de San Mateo 2025.
La Maroma de Oro, máxima distinción de la Peña El Mandil, recae en Jesús Pardo Arribas «Liguillas», uno de los maromeros más veteranos y reconocidos de Cuenca. Con más de tres décadas de experiencia tirando de la cuerda por las empinadas calles del Casco Antiguo, «Liguillas» se convierte en símbolo de entrega, templanza y buen hacer en la lidia de la vaca enmaromada.


El Mandil de Honor, reservado a quienes trabajan por el engrandecimiento de la fiesta, se concede a José María de la Cruz Pérez «Chema», recientemente jubilado tras una larga trayectoria al servicio del Ayuntamiento de Cuenca. Ordenanza mayor, jefe de protocolo y macero, Chema coordina durante años aspectos esenciales de San Mateo, desde el traslado del Pendón de Alfonso VIII hasta los actos institucionales del día grande.
Por su parte, el Menchero de Plata, que distingue colaboraciones discretas pero fundamentales, es para Julio Valero Perdido «Juliete», encargado durante años del lanzamiento de los cohetes que marcan los momentos clave de cada jornada vaquillera: inicio, descanso y cierre en la Plaza Mayor.

Asimismo, la Peña entrega la Pita de Plata al pregonero de este año, Diego Escudero Atienza, instantes antes de abrir con sus palabras desde el balcón del Ayuntamiento las fiestas de San Mateo 2025.
Durante el acto, los homenajeados expresan su gratitud. «Es un orgullo que mis compañeros reconozcan toda una vida maromando», señala Liguillas. «San Mateo es parte de mi vida, y haber trabajado tantos años para la ciudad ha sido un honor», afirma Chema. «Lo mío ha sido algo sencillo, encender cohetes, pero me emociona ver que también cuenta», reconoce Juliete. Y Diego Escudero subraya: «Recibir la Pita de Plata antes de pregonar es un gesto que me llena de responsabilidad y cariño hacia Cuenca».
El acto tiene lugar en el restaurante Manga, sede institucional de la Peña en plena Plaza Mayor, dentro de la tradicional comida de distinciones que se celebra desde 2004.
Tradición que perdura
Con estas distinciones, la Peña El Mandil mantiene viva la esencia de San Mateo, premiando a quienes han aportado esfuerzo, dedicación y amor a una fiesta que forma parte del alma de Cuenca. Entre los galardonados en ediciones anteriores figuran nombres como José Luis Lucas Aledón, Amador Jiménez, Jacinto Silva, Benito Mora, José Vicente Ávila, Luis Guijarro «El Tata», Álvaro Guijarro «Alvarito» o Miguel García «El Cojillo de San Antón».
