La otra ‘ciudad encantada’ de Cuenca: menos conocida, sin masificaciones y con entrada gratis

Una alternativa al famoso paraje de Valdecabras, con 800 hectáreas de superficie y acceso libre

En plena Serranía de Cuenca, lejos de las rutas turísticas más concurridas, se esconde un paraje natural de dimensiones imponentes y belleza insólita. La ‘ciudad encantada’ de Carrascosa de la Sierra, situada en el término municipal de Carrascosa (Cuenca), ofrece una alternativa gratuita y sorprendente al famoso paraje de Valdecabras. 

Con más de 800 hectáreas de superficie y un acceso completamente libre, este enclave aún poco conocido se perfila como uno de los destinos geológicos más singulares de Castilla-La Mancha.

El visitante que se adentra en este laberinto natural encontrará una experiencia paisajística rica y variada, con callejones, mogotes, farallones, dolinas, simas y tormos se entremezclan con hasta nueve arroyos que atraviesan el terreno, esculpiendo la piedra a su paso.

Rincones llamativos

La acción conjunta del agua y el tiempo ha modelado figuras caprichosas como el Submarino o el Vigía, que se reparten por las cuatro zonas principales del paraje. Entre los rincones más llamativos destacan la Peña de los Lirios o el barranco de la Hoz Somera, donde la naturaleza ofrece estampas casi irreales.

Más allá de su valor geológico, este espacio ha empezado a atraer la atención de quienes buscan un turismo más sostenible y conectado con el territorio. Iniciativas como las de la empresa Ecocultura Serrana están contribuyendo a dar a conocer el lugar a través de rutas guiadas con enfoque cultural y etnográfico. 

Estas visitas no solo explican la formación del terreno, sino que también acercan al visitante a la fauna, la flora y las tradiciones rurales de la zona, con un enfoque respetuoso hacia el entorno.

Zonas vírgenes

A diferencia de otros espacios naturales con una carga turística elevada, la ‘ciudad encantada’ de Carrascosa conserva un encanto casi intacto. Algunas áreas del enclave, por su difícil acceso, permanecen prácticamente vírgenes, lo que refuerza la sensación de descubrimiento. 

Es precisamente esta autenticidad la que convierte al paraje en una joya aún por descubrir, ideal para quienes buscan experiencias más allá de los circuitos habituales.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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