Luis Miguel García-Marquina tras su retirada: “Tarancón debería potenciar el ciclismo, podría atraer equipos del World Tour, lo tiene todo”

El ciclista paralímpico taranconero de corazón, medallista en Tokio 2020 y diploma en París 2024, entre otros reconocimientos, destaca la provincia de Cuenca como un entorno idóneo para el entrenamiento de élite

En la vida no abundan los deportistas como Luis Miguel García-Marquina. Campeón en la pista, ejemplo fuera de ella. Su historia que podría ser perfectamente del guión de una película que se proyecta en los mejores cines optando a los grandes galardones, ha terminado. El ciclista paralímpico taranconero de corazón puso fin a su etapa en la élite, dejando tras de sí un legado que va mucho más allá de las medallas. Porque si algo ha caracterizado a este deportista incansable ha sido la cercanía que le caracteriza unido a esa resiliencia con la que ha afrontado la vida. A todo ello se le suma su amor por Cuenca donde la ha representado allá por donde le ha tocado competir dejando su nombre y la marca España en lo más alto por todo el mundo, siempre con una sonrisa y una palabra amable incluso en los momentos más duros.

A sus 46 años, García-Marquina se despide de la alta competición tras once temporadas en lo más alto del paraciclismo. Un camino que le llevó a colgarse el bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, a firmar un diploma en París 2024, a sumar numerosas medallas internacionales y a ser reconocido con la Medalla de Oro al Mérito Deportivo de Castilla-La Mancha. Pero preguntado de todo este periplo que se lleva, responde sin dudar: “Al final te queda una sensación de que lo que has hecho, lo has hecho con pasión, con la sonrisa, con tus valores y muy agradecido por la experiencia que he vivido y muy contento por lo que he conseguido”.

Su última gran cita ha sido el Mundial de Ronse (Bélgica), en agosto de 2025, donde participó tras someterse a dos operaciones en las muñecas. Fue en plena competición cuando tomó la decisión definitiva: “Estaba bien colocado, pero en mitad de una subida cuando fui a hacer fuerza me volvió a pegar un latigazo en la muñeca. Fue el aviso claro, son once años en el deporte de alto nivel y el cuerpo tiene un límite”.

La trayectoria de García-Marquina en el ciclismo adaptado ha sido sobresaliente. Bronce en los Juegos de Tokio 2020 en contrarreloj H3, diploma en París 2024 y múltiples medallas internacionales y nacionales, a lo que se suma la Medalla de Oro al Mérito Deportivo de Castilla-La Mancha en 2022.

Si bien, no era la primera vez que se planteó colgar la bicicleta. La cita de París marcó un antes y un después en su trayectoria deportiva: “Quedar cuarto a un segundo de la medalla fue muy duro, sobre todo porque mi sensación es que Francia hizo un fraude al bajar de categoría a un ciclista con unas características superiores a las que teníamos en esta categoría. Si no, probablemente habría sido bronce. Esa situación adulteró la competición y muchos compañeros también se retiraron”, según explica en una entrevista con El Digital de Cuenca.

No duda en reconocer que es la derrota que peor sabor de boca le ha dejado en toda su trayectoria deportiva por todo lo que supuso para él.

A pesar de la amargura, García-Marquina se queda con el lado positivo: “He participado en dos Juegos, ocho Mundiales, Campeonatos de Europa… Algo absolutamente imaginable y creo que he sido, probablemente, uno de los handbikers más rápidos de la historia del ciclismo español. He ganado lo que merecí y he perdido cuando los rivales fueron mejores. Eso es el deporte de alto nivel. Mi mochila está llena de recuerdos inolvidables”.

Foto: Redes sociales Luis Miguel García-Marquina

Del accidente a la reinvención

Su historia es también un ejemplo de resiliencia. En 2002, con 23 años, sufrió un grave accidente de motocross que le dejó en silla de ruedas. Durante varios meses estuvo ingresado en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Lejos de rendirse, se reinventó a través del deporte: primero en el baloncesto en silla de ruedas, y después en el handbike.

Su madre le comentó que había visto en las instalaciones a chicos en sillas de rueda jugando y practicando deporte, por si pudiera ser de aliento para el joven García-Marquina, entonces con el revés del accidente no estaba de ánimos para probar nada. Sin embargo, unas dos semanas antes de que le diesen el alta, hablando con su compañero de habitación de 21 años, le dijo que el entrenador de baloncesto le convenció para practicar. Ese momento fue para él un punto de inflexión, donde volvió a experimentar la sensación que provoca hacer deporte, a pesar de que era una disciplina que no le convencía.

Posteriormente, tras participar en un campeonato de España, a la vuelta en el coche hablando con su mujer Montse, y tras quedar penúltimo, sorprendentemente se autoconvenció de que aquel deporte sobre ruedas que era parecido a motocross se le podía dar bien animándose a comprar una bici porque al evento se presentó con una prestada. Y no falló en su corazonada.

“Si pudiera decirle algo a aquel chaval de 23 años recién accidentado, le pondría la mano en el hombro y le diría: ‘Macho, no sabes lo que te espera’”.

El equilibrio imposible: abogacía y ciclismo

Lo que muchos no saben es que García-Marquina ha compaginado siempre la bicicleta con su profesión de abogado que actualmente sigue ejerciendo en el despacho. Una doble vida llena de sacrificios: “El mayor logro ha sido no perder la cabeza. Había días que me levantaba a las cinco y media, nadaba, trabajaba en el despacho, entrenaba en bici al mediodía, volvía a trabajar y apenas veía a mi familia. He pasado años sin saber lo que era sentarme en el salón de mi casa. Ha sido durísimo”.

Asegurando que, mientras el resto de personas utilizaban el mes de agosto para descansar, él lo usaba para prepararse para disputar pruebas deportivas, perdiéndose anualmente la posibilidad de irse de vacaciones y desconectar con su familia. Un gen competitivo como el de los grandes deportistas que ha elevado a su máxima y reconoce que ha sido agotador: “No sabía que el día podía alargarse tanto como se ha alargado durante estos 11 años”.

Foto: Redes sociales Luis Miguel García-Marquina

Tarancón en el corazón

Aunque nacido en Jerez, su vida y su carrera han estado íntimamente ligadas a Tarancón y la provincia de Cuenca, donde se ha sentido siempre arropado: “El pueblo me ha visto crecer. En Tokio incluso llenaron el auditorio para ver mi carrera y siempre han estado apoyándome”.

En este sentido, se deshace en elogios por las características que presenta la zona, siendo Tarancón es un lugar idílico para el ciclismo con carreteras tranquilas o paisajes espectaculares: “Si puedo elegir, prefiero como zona de entrenamiento Tarancón por encima de cualquier otro sitio. He conocido Calpe y la zona de costa donde va la gente a entrenar, pero nada como esta provincia. Nada como Tarancón y sus alrededores”.

Una característica de la zona que asegura ha trasladado en “no pocas ocasiones” al alcalde a Tarancón, Jose Manuel López Carrizo: “creo que Tarancón tendría que potenciar muchísimo más el tema del ciclismo porque aquí podrían venir equipos del World Tour sin ningún problema porque lo tienes todo”, haciendo honor al lugar donde vive cada día.

Aunque como reconoce él mismo: “qué es lo que va a decir cada uno de su tierra”.

Las muestras de cariño tras anunciar su retirada han sido incontables. Desde los mensajes institucionales del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, algo que ha valorado especialmente por lo inesperado que fue para él verlo. “Ha habido una sintonía especial con él, es un tipo muy cercano, bajo su mando los deportistas en general, y yo en particular, me encontré muy arropado por la Junta, siempre sensible a cualquier necesidad de los deportistas, creo que está haciendo bien”.

Foto: Redes sociales Luis Miguel García-Marquina

También publicó un mensaje de cariño con motivo de su retirada el presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, entre otros. “Me quedo con la sensación general de que la gente ha respetado lo que he hecho. Que he competido como soy y eso al final ha trascendido y la gente se ha quedado con un buen sabor de boca”.

Aunque sin duda, el momento más especial de este final a su carrera deportiva fue cuando le comunicó su decisión a sus entrenadores, Félix García Casas y Begoña, personas para las que solo tiene buenas palabras y de agradecimiento por acompañarles en este recorrido deportivo ya que sin ellos no hubiera sido posible conseguir esos éxitos.

Una nueva vida

Ahora comienza otra etapa en la que quiere recuperar el tiempo perdido con su familia y disfrutar del deporte sin la presión de la élite. “Seguiré montando en bici, porque es mi pasión. Pero ya sin objetivos, sin la responsabilidad de competir. También quiero disfrutar de mis hijos, de mi mujer, de mi casa y de mis amigos. Al final el deporte me ha dado mucho, pero también me ha quitado tiempo. Ahora quiero disfrutar de mi vida”.

No deja cerrada la puerta a competir, porque no entiende que si disfruta haciéndolo tener que renunciar por haber decidido retirarse ahora. Por ahora, no es algo que se plantee: “no tengo esa necesidad ni esa inquietud ni me apetece”, reconoce.

Su mensaje final es claro, dirigido tanto a jóvenes como a adultos: “La actividad física es fundamental. El deporte nos hace descubrir quiénes somos”. Por eso cree “fundamental”, potenciar este campo desde el punto de vista de la actividad física.

Su ejemplo ya forma parte de la historia del deporte español y castellanomanchego demostrando algo que resume a la perfección lo que ha cosechado: “he conseguido hacer realidad lo que parecía sencillamente imposible”.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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