El jefe de servicio de Planificación Educativa de la Junta en Cuenca, Víctor Fernández, ha defendido este lunes que la implantación del banco de libros en los centros educativos de la provincia “no tiene por qué perjudicar a los libreros”.
Fernández ha respondido así a preguntas de los periodistas a las inquietudes planteadas por el sector, que advierte de una posible caída en las ventas de manuales escolares con la extensión de este sistema de préstamo. Según el responsable educativo, “todos los colegios e institutos siguen adquiriendo los libros a través de las librerías” y, además, el ahorro que supone para las familias no tener que comprar los manuales ordinarios se puede destinar “a material escolar, libros de lectura u otros productos que también se adquieren en las librerías”.
Como ya publicó este medio, el Banco de Libros de Castilla-La Mancha afronta su segundo año de funcionamiento con un fuerte respaldo institucional, pero ha despertado un notable malestar en el gremio librero. Propietarios de librerías conquenses expresaron a El Digital de Cuenca su preocupación puesto que «para los libreros supone dejar de vender libros, y nadie ha tenido en cuenta a este sector, cuya viabilidad se pone en riesgo», como aseguraba José Rivera, propietario de la Librería Fermín Caballero.
Si bien Fernández ha explicado en la rueda de prensa que “las librerías no solo venden libros de texto, venden muchas más cosas: material escolar, de apoyo y de lectura”, ha subrayado, llamando a la cautela antes de dar por hecho un perjuicio económico directo para el sector.
La medida, ha recalcado, tiene como objetivo principal “garantizar la igualdad de oportunidades para todos los alumnos”.