Agosto ha sido uno de los meses más calurosos que se recuerdan en Castilla-La Mancha, con una temperatura media de 24,5 ºC. Sin embargo, en medio de ese escenario de calor extremo, una localidad de Cuenca ha roto la norma con un dato que llama mucho la atención.
Salvacañete, situado en plena Serranía conquense, registró el pasado mes la temperatura más baja de la región. Fue el 29 de agosto, cuando los termómetros marcaron tan solo 5 ºC en este pequeño municipio, un valor muy bajo para esta época del año y que contrasta con las noches tropicales vividas en otros puntos.
Además, este dato resulta aún más curioso si se compara con el resto de los que ha ofrecido la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que ha informado de que la media de las mínimas en la comunidad autónoma fue de 18,6 ºC, siendo el segundo valor más alto de los últimos 65 años.
Un oasis fresco
Pero Salvacañete, con su altitud y su ubicación en una zona de montaña, se desmarcó totalmente de esa tendencia. Mientras localidades de Ciudad Real y Toledo superaban los 43 ºC, este pueblo ofrecía un respiro térmico, al menos durante la noche.
Esto deja claro que, aunque pueda pasar desapercibido en el mapa, este municipio conquense ofrece un oasis fresco en plenas olas de calor, convirtiéndose en un destino perfecto para dormir fresco.