Buscan en un pueblo de Cuenca a los familiares de un hombre fusilado en Navarra

El Instituto Navarro de la Memoria ha lanzado un llamamiento para localizar a familiares de Félix Manzanares Ortiz, natural de Horcajo de Santiago, fusilado el 1 de noviembre de 1936 en el Fuerte de San Cristóbal

El Instituto Navarro de la Memoria ha lanzado un llamamiento para localizar a familiares de Félix Manzanares Ortiz, natural de Horcajo de Santiago, fusilado el 1 de noviembre de 1936 en el Fuerte de San Cristóbal, en Navarra, y cuyos restos fueron exhumados en 2022 en el cementerio de Berriozar.

Los datos que se conocen de Manzanares Ortiz son pocos, pero figura como hijo de Bernabé y Ceferina, trabajaba como albañil y tenía unos 27 años cuando fue ejecutado junto a otros 20 presos del penal durante la dura represión del bienio radical-cedista, tras los sucesos de la Revolución de Octubre.

Como muchos jóvenes de filiación anarquista, acabó encarcelado en el Fuerte de San Cristóbal, convertido en penal desde 1934 para presos políticos. Había sido condenado en 1934 a 30 años de reclusión mayor y trasladado al fuerte el 8 de julio de 1936, apenas dos semanas antes del golpe de estado del julio del 1936, la rebelión militar contra el gobierno de la Segunda República Española que fracasó parcialmente, desencadenando la Guerra Civil Española y, posteriormente a la dictadura de Francisco Franco.

Tras el golpe militar, la prisión se transformó en un gran centro de detención. El 1 de noviembre de ese año, las autoridades franquistas ejecutaron a 25 de ellos, acusados de intentar fugarse. Veintiuno fueron enterrados en el cementerio de Berriozar, entre ellos, el cuerpo de Félix Manzanares.

Según explica a El Digital de Cuenca César Layana Ilundain, jefe de la Sección de Documentación del Instituto Navarro de la Memoria, “sabemos quiénes eran esas personas porque fueron inscritas en el registro civil, pero lo que falta es determinar quién es cada uno”. Lo que sí evidenciaron en su momento a la hora de exhumar los cadáveres es que los cuerpos “tenían unos signos evidentes de haber sido tiroteados”, comenta Layana.

“En el caso de Félix sabemos que nació en Horcajo de Santiago, era soltero y albañil, pero necesitamos la colaboración de familiares para poder confirmar su identidad mediante pruebas genéticas”, explica el jefe de la Sección de Documentación del Instituto Navarro de la Memoria.

La dificultad de esta identificación radica en la dispersión geográfica de los individuos, por lo que consideran importante hacer este llamamiento con la esperanza de localizar una persona relacionada con Manzanares Ortiz.

Los restos de Félix y de sus compañeros permanecen actualmente en un panteón del cementerio de Pamplona, a la espera de que puedan ser devueltos a sus familias. “El destino que siempre esperamos y nos parece más adecuado es que regresen a los lugares que las familias decidan, porque este proceso está pensado por y para ellas y sin su colaboración, evidentemente, no es posible”, subraya Layana.

El Instituto recuerda que la identificación de los exhumados depende de la participación de descendientes o parientes que puedan aportar muestras genéticas y, en caso de dar positivo, se les devolverían los restos de su ser querido. El contacto se puede realizar a través del correo [email protected] o en el teléfono 848 42 65 22 (Dirección General de Memoria y Convivencia del Gobierno de Navarra).

La exhumación de Berriozar, llevada a cabo por la Sociedad de Ciencias Aranzadi en 2022, permitió recuperar los cuerpos de 21 presos asesinados en el fuerte. Hasta ahora se han conseguido cuatro identificaciones, pero quedan 17 pendientes, entre ellas la de Félix Manzanares Ortiz, vecino de Horcajo de Santiago.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
Botón volver arriba