Numerosos creadores llenaron las plazas y rincones más céntricos del municipio con caballetes, pinceles y óleos, en un ambiente festivo que reunió a vecinos y visitantes. La temática de esta edición fue «San Clemente y su entorno (interiores y exteriores)», con técnica, formato y estilo completamente libres, lo que favoreció la variedad y riqueza artística de las obras presentadas.

Como novedad, este año los Museos de Obra Gráfica de la Fundación Antonio Pérez y el Museo de la Labranza permanecieron abiertos hasta la madrugada, de 20:00 a 02:00 horas. Además de acoger visitantes, ofrecieron a los pintores la posibilidad de desarrollar allí sus creaciones, convirtiéndose en espacios vivos de inspiración y diálogo entre arte y patrimonio.

El certamen, ya consolidado como una de las citas culturales más singulares de la localidad, volvió a poner en valor la riqueza monumental y artística de San Clemente y su comarca, reforzando la apuesta del municipio por la cultura y la dinamización turística a través del arte.

La velada concluyó con la entrega de premios, en la que se reconoció la creatividad y el talento de los participantes. El jurado destacó la originalidad de las propuestas y la manera en que cada artista supo reinterpretar la esencia de San Clemente bajo la luz de la noche. La alta calidad de los trabajos presentados hizo especialmente difícil la deliberación, reflejo del gran nivel alcanzado por este certamen. Un año más, la pintura rápida nocturna convirtió a San Clemente en un referente cultural y artístico, consolidando esta cita como una de las más esperadas del calendario cultural local.